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Venezuela se da tiempo para recomprar su deuda


Al anunciar una negociación con sus acreedores, encabezados por China y Rusia, Venezuela quiere ganar tiempo para recomprar eventualmente más tarde una parte de su deuda a precios muy bajos, afirma Juan Carlos Rodado, especialista de América Latina para el banco Natixis.

—¿Qué estrategia tiene Venezuela tras el anuncio de la reestructuración de su deuda?

—La estrategia puede ser la siguiente: decir al mercado, podemos reestructurar y como no tienen ningún pago fuerte en los próximos meses, tienen tiempo para recomprar su deuda. Después del anuncio de ayer, el precio de los bonos cayó. Si Venezuela quiere comprar sus propios bonos, los va a pagar a la mitad del precio. Esto puede ser una estrategia de Venezuela para comprar sus propios bonos a un menor precio. Pero hay que acordarse de que Venezuela no tiene recursos. Por tanto, lo puede hacer a través de sus amigos, que geopolíticamente son Rusia y China. Ésta puede ser una de las estrategias.

—¿El anuncio de la reestructuración de la deuda no significa entonces que habrá un default?

—No lo es. De hecho, ellos pagaron 1.100 millardos de dólares y al mismo tiempo anunciaron una reestructuración, lo que puede parecer contradictorio. Si uno quiere hacer default, lo hace y no paga. Hay que tener en cuenta que en este momento no hay en el horizonte pagos fuertes de deuda. En términos de pagos importantes, tenemos lo siguiente: para la compañía petrolera Pdvsa el próximo viene en octubre de 2018. Estamos hablando de un tiempo muy lejano. Para el soberano, para Venezuela, el próximo pago grande viene en agosto de 2018. Para Pdvsa, de aquí a septiembre de 2018 los pagos mensuales en promedio van a ser de 142 millones de dólares. Para el soberano, de 240 millones de dólares. Es decir muy poco dinero, con respecto a los pagos grandes.

—¿En caso de default de Venezuela, teme un contagio de la crisis?

—Sí. Pero el hecho de que el precio del petroleo suba, de que los emergentes estén percibidos de una mejor manera últimamente, limita ese potencial de contagio. Si estuviéramos en un período de caída del petróleo, de aversión por el riesgo emergente, el contagio sería muchísimo más importante. El contexto mitiga el potencial contagio a los demás países. Ciertos países van a sufrir un poco más. Hoy, la moneda que más se debilitó ha sido el peso colombiano. Son dos países vecinos, comparten cerca 2.200 km de frontera. La relación económica ha caído. La dependencia comercial de Colombia con Venezuela se ha reducido significativamente. Pero el contagio lo veo más por la crisis migratoria que podría vivir Venezuela debido a un potencial default, una mayor crisis económica. Pero por el momento hay que tener claro que no hay default.