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Venezuela, centro de atención y manzana de la discordia de venidera Cumbre de las Américas


El tema de Venezuela dominará la conversación en la Cumbre de las Américas que se realizará en Lima la próxima semana, en medio de la urgente necesidad de brindar soluciones a la acelerada crisis humanitaria que padece el país petrolero, afirmó el viernes el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Almagro, entrevistado por el periodista Andrés Oppenheimer en una conferencia realizada en el Miami Dade College, también consideró que es inevitable que el presidente Donald Trump se tropiece en el encuentro con el gobernante cubano Raúl Castro, pero indicó que hasta el momento no hay indicios de que estén pensando reunirse en privado.

"El tema crucial hoy es la caída libre del país [Venezuela] y lo que tiene que ver con la situación democrática, algo que está siendo trasladado a los demás países de la región, con una migración permanente de venezolanos", dijo Almagro desde Washington a través de una conexión por video.

Esa migración masiva, gran parte de la cual está siendo actualmente absorbida por países vecinos, luce actualmente como uno de los mayores problemas que enfrenta la región y probablemente dominará las conversaciones entre los jefes de Estado y de gobierno, enfatizó el secretario general de la Organización de Estados Americanos.

Almagro descartó que el encuentro regional vaya a producir una declaración final que abarque el caso venezolano, resaltando que ese tipo de pronunciamiento debe ser por consenso y requeriría un proceso de intensas negociaciones que difícilmente podrían ser realizadas a tiempo para poder anunciar un acuerdo para la próxima semana.

Pero lo que si puede esperarse es que Venezuela acapare muchas de las conversaciones de alto nivel que van a ser realizadas en el marco de la cumbre, y que los líderes regionales intercambien ideas sobre el colapso institucional, social y económico que se está produciendo en el país.

La cumbre, que comienza la próxima semana en Lima, es organizada en momentos en que cientos de miles de venezolanos están cruzando las fronteras de su país para escapar de las condiciones de hambruna, la violencia en las calles y la aguda escasez de medicinas y productos básicos.

Perú, como país organizador, canceló la invitación que previamente había extendido al gobernante venezolano Nicolás Maduro, acusándole de violar la constitución al adelantar las elecciones presidenciales, pero el jefe del régimen bolivariano declaró que iría a la cumbre de todas maneras, asegurando que verá las caras de sus adversarios en Lima, así "llueve, truene o relampaguee".

No obstante, Maduro está dando señales de que al final no irá, señaló el canciller peruano Néstor Popolizio, al ser consultado por Oppenheimer en el mismo evento, realizado en el Wolfson Campus Miami Dade College.

Al preguntarséle que haría Perú si Maduro llegara súbitamente a la cumbre escondido en el avión presidencial de Bolivia o Cuba, o de algún otro país aliado, Popolizio respondió que no es conveniente especular sobre posibles escenarios.

"Pero lo que tenemos de información […] es que en el día de ayer ha habido unas declaraciones del presidente Maduro, diciendo que está repensando su participación en la Cumbre de las Américas", declaró el canciller.

Aún está por verse si Maduro efectivamente cumplirá con su amenaza, pero quienes seguramente sí se verán las caras en el encuentro regional serán Trump y Castro, dijo Almagro.

"Es inevitable [que suceda], como conocemos todos, en un ambiente cerrado, donde van a estar 34 jefes de Estado y de gobierno", dijo.

No obstante, el secretario general enfatizó que por el momento no hay señales de que los dos líderes lleguen a reunirse en privado, en el marco de la cumbre. Hasta el momento no hay nada que indique eso en la agenda oficial, dijo.