Síguenos en: Menu

Unos 3 millones de españoles dejaron de ser clase media por la crisis


Cerca de tres millones de personas dejaron de pertenecer a la clase media española en la última década al ver empeorado su bienestar debido a la crisis económica, dijo un estudio publicado a finales de esta semana.

Este empobrecimiento de la población se debió al deterioro del mercado de trabajo durante los años de la crisis, con el desempleo y el aumento del trabajo temporal y parcial como principales causas, indicó el informe.

"Las clases medias han pasado de participar en el progreso a sentirse vulnerables a las consecuencias de situaciones difíciles", dijo el estudio elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones económicas.

El documento fijó en 2007 el "punto de inflexión" en el que comenzaron a reducirse de manera significativa las economías domesticas, fecha que coincide con el inicio de la destrucción de empleo provocado por una crisis económica que golpeó fuertemente a España.

El paro sigue siendo la asignatura pendiente de España, con más de cuatro millones de desempleados a pesar de que su economía creció el año pasado un 3,2 por ciento.

El estudio, que analiza el nivel de renta de los españoles entre 2004 y 2013, indicó que en el primer año analizado el nivel medio de renta se situaba en un 59 por ciento de la población, mientras que en el último bajó hasta un 52 por ciento.

En consecuencia, la cifra de personas con una renta baja pasó del 31,2 por ciento en 2004 al 38,5 por ciento en 2013, mientras que se mantuvieron sin cambios las rentas más altas.

Respecto a los sueldos, los autores destacaron la distribución cada vez más homogénea de los salarios de los trabajadores a tiempo completo porque, según señalaron: "La crisis expulsó del mercado a una proporción mayor de empleados con bajos salarios".

En este contexto, los autores del documento destacaron el aumento de la importancia de las políticas públicas como solución ante las desigualdades, en especial las transferencias monetarias.

El mayor impacto procede de las pensiones, seguido de las prestaciones sociales y subsidios por desempleo, mientras que en un tercer puesto estarían las ayudas en el ámbito sanitario y en educación, que en 2013 fueron capaces de reducir hasta en un 45,7 por ciento la desigualdad de ingresos.

Fuente: es reuters