Síguenos en: Menu

Trino Márquez: Con la Constituyente está en peligro la democracia


Trino ¿Qué opinión tienes el plebiscito que convocó la Asamblea Nacional y la Mesa de la Unidad, entre otros?
A mí me parece que está plenamente justificado desde el punto de vista legal constitucional como del punto de vista político. Si bien es cierto que la Constitución de 1999 habla sólo del Referéndum y del Referéndum consultivo en el artículo 71, por analogía, por extensión de ese artículo se puede entender y justificar desde el punto de vista legal que la oposición convoque a una consulta popular en una materia tan importante como es el llamado a la Constituyente que ha planteado el presidente Nicolás Maduro. Él se negó a consultarle al pueblo si quería convocar la Constituyente, violando abiertamente lo que dice el artículo 5 de la Constitución Nacional que dice con claridad que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo y luego en el 347 establece que el pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario y en ejercicio de dicho poder pueden convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución. Nicolás Maduro decidió violar arbitrariamente este principio de la soberanía popular y del poder constituyente y él asumir la función convocatoria. Esto echa al traste los principios fundamentales que están desarrollados desde el preámbulo de la Constitución del 99, donde se dice que la democracia venezolana es una democracia protagónica, participativa y la sociedad es democrática.

Pero esos principios fundamentales fueron introducidos en la Constitución de 1999 por el mismo Hugo Chávez que es el "padre" de Maduro.
Sí, inspirado en los planteamientos de un filósofo Marxista italiano llamado Tony Negri que en 1994 había escrito un libro que tuvo una enorme influencia en el pensamiento de Chávez, El poder constituyente. Ahí Antonio Negri hablaba de la pos democracia, criticaba la democracia representativa, republicana, burguesa y hablaba de una democracia protagónica, participativa, directa que hacía que el pueblo fuera el protagonista de los procesos políticos y que esa democracia directa y participativa era muy más importante que la democracia enmohecida y envejecida o democracia representativa.

¿La convocatoria al plebiscito del 16 de Julio es constitucional?
Cuando el Asamblea Nacional, la MUD y los otros factores que han apoyado esa convocatoria llaman al plebiscito lo están haciendo, desde el punto de vista jurídico y constitucional, apegados a derecho. Solamente un cagatinta como el señor ese German Escarrá puede decir que no es constitucional. Desde el punto de vista jurídico está plenamente justificado y desde el punto de vista político, que es tal vez la razón más importante, es que la MUD y la AN necesitan demostrarle al país y, sobre todo, a la comunidad internacional que quienes están en contra de la Constituyente Comunal convocada por Maduro es la inmensa mayoría de los venezolanos.Seguramente ese día 16 de julio millones de venezolanos se movilizarán hasta los centros para firmar y manifestarse y es fundamental que quede clarísimo frente al país y al resto del mundo que la inmensa mayoría de los venezolanos están en contra de esa Constituyente de Nicolás Maduro. Por eso desde el punto de vista político está claramente representado y ese plebiscito es la concreción de los principios constitucionales que hablan de protagonismo, la participación y la democracia directa que está plateada como filosofía en la Constitución del año 1999. La Constituyente que platea Maduro es una maniobra artera contra la democracia.

Los venezolanos y el mundo han presenciado casi en directo el asalto a la AN por los paramilitares armados del gobierno y sus bandas criminales. Con este antecedente ¿Qué podemos esperar para el 16J?
Probablemente para el 16J se activen esos grupos paramilitares, esas bandas criminales, lo que pasa es que si se movilizan los millones de personas para que expresen el descontento que están recogiendo todas las encuestas, porque todas dicen que la Constituyente tiene un rechazo superior al 80% y en algunas hasta un 90%, si ese rechazo estadístico se expresa, se materializa en la consulta del 16D ahí no valdrán ni grupos paramilitares, ni bandas criminales ni motorizados maduristas ni nada, ahí se impondrá la voluntad de la gente. Entonces el trabajo de la MUD y de todos los demócratas en este período debe estar orientado a fortalecer las convicciones, la fibra democrática de los venezolanos, a fortalecer el carácter y la decisión de los venezolanos para que ese día pase lo que pase, llueva, truene o relampaguee, nos dirijamos a nuestro centro de votación a ir a estampar nuestra firma y a darle categórico rechazo a la Constituyente de Maduro. Si eso ocurre no tendrán ninguna posibilidad de éxito las bandas criminales del madurismo y del régimen, no se impondrá la filosofía de la violencia ni de Maduro ni de Diosdado Cabello ni de Pedro Carreño ni de ninguno de esos personajes siniestros, triunfará el pueblo.

Trino ¿Qué representa esa Asamblea Constituyente de Nicolás Maduro?
Nos estamos jugando la vida, lo que está en peligro es nada más ni nada menos que la democracia, el estado republicano y la vida del país porque todos los problemas, todos, los económicos y sociales van a agudizarse de una manera más dramática si esa Constituyente llega a establecerse y si de ahí sale una nueva Constitución. Lo único que hará una nueva Constitución es eliminar los aspectos positivos de la del 99 y por esa vía se empeorará de una manera más dramática la situación económica y social de la nación.

Venezuela ya lleva más de 100 días de protestas y la represión se agudiza cada vez más ¿No debería haber de parte del gobierno una propuesta para que cesen estos acontecimientos que nos han cobrado ya más de 90 asesinados?
En un país normal, democrático, donde gobernara una élite civilizada el gobierno habría llamado a los factores de la oposición, a los empresarios, a los sindicalistas, a la Iglesia a definir entre todos un gobierno de transición, decidir un programa mínimo de reformas económicas, políticas y sociales. Lo que pasa en Venezuela es que hay una casta que ama el poder y odia la democracia. En donde domina una élite con estas características que llegó hace ya casi dos décadas con un proyecto hegemónico para adueñarse del poder y conservarlo indefinidamente, ninguna de estas cosas son factibles. Esta crisis que estamos viviendo tan aguda y que tiene alarmada a la comunidad internacional y erizada a toda la nación podría resolverse si el gobierno diera algunas señales de cambio.

¿Cuáles serían esas señales?
La primera señal de cambio sería retirar la propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente que es absolutamente arbitraria. El gobierno lo que tendría que hacer es cumplir con el calendario electoral constitucional. En la Constitución del 99 se dice que cada 4 años hay elecciones de gobernadores, que cada 4 años hay elecciones de alcaldes y cada 6 años hay elecciones para presidente de la república. Esta Constituyente aparece el año anterior de las elecciones presidenciales y, además, lo que siempre ocurre cuando se convoca una constituyente es que una fuerza emergente, triunfadora llama a una constitución para darle legitimidad y constitucionalidad al proyecto triunfante. Ahora resulta que Nicolás Maduro invirtió los términos de la relación; convoca a una Asamblea Constituyente en un momento en el cual es una absoluta minoría, ha fracasado el proyecto que él representa que es el Socialismo del Siglo XXI y, además, está aislado internacionalmente y derrotado, es decir, que está haciendo todo lo contrario de lo que hacen las fuerzas triunfantes y las constituyentes que representan una fuerza victoriosa y desde la derrota y de la minoría más absoluta intenta no llamar, imponer, una constituyente. Está cometiendo un atropello basado exclusivamente en que tiene el control de la Fuerzas Armadas, el TSJ del CNE y ahora de la Defensoría del Pueblo, es una posición de una arrogancia inaceptable para el país.

¿El país había vivido un momento tan crítico como el que estamos viviendo?
Es el momento más crítico después de las guerras del siglo IX después de la guerra civil. Incluso si lo comparamos con la tiranía de Gómez la de Gómez sale ganando porque por lo menos ahí hubo paz, se pagó la deuda externa, profesionalizó el ejército y hubo paz. Luego con Pérez Jiménez fue una dictadura que persiguió y proscribió a los partidos políticos y a los sindicatos, pero el país creció de una manera muy importante. En este período de Maduro han convergido dos crisis que nunca habían convergido en el país: la económica y la política. Maduro no solamente ha destruido la democracia, ha acabado con la independencia de los poderes públicos y ha destruido las instituciones republicanas, sino que ha destruido la economía nacional. Tenemos los niveles de pobreza más altos de nuestra historia, 82% según las últimas encuestas, tenemos la inversión más baja de América Latina, más baja que Haití, el nivel de productividad más bajo de la nación, hasta el número de vuelos que llegan Venezuela es uno de los más bajos de América Latina siendo Venezuela la puerta de América del Sur. Estamos hablando de una verdadera masacre que se ha cometido en la nación y esto va a agudizarse con esta Constituyente.

¿Se dará la Constituyente?
No lo sé, pero de lo único que estoy convencido es que la resistencia nacional tiene que ir in crescendo, de que solamente esa respuesta puede darse midiendo, calibrando todos los días la capacidad de resistencia del país, si el país decae ellos impondrán la Constituyente, si el país sigue expresándose de manera continua en las calles, si la jornada el 16J es una experiencia democrática extraordinaria, si se llegan a congregar allí millones de firmas, si el mundo entero y Venezuela ven que hay una vocación democrática irresistible que no claudica de parte de los venezolanos, probablemente el gobierno cambie de opinión y vuelva al redil de la Constitución del 99 .

¿Actuarán las Fuerzas Armadas?
El ejército es la columna sobre la cual se apoya Nicolás Maduro porque olvidémonos del TSJ y del CNE esos son adminículos, apenas escalones al lado de esa columna central que representan las Fuerzas Armadas y si ven que se movilizan millones de personas y le decimos NO a esa Constituyente probablemente le digan al presidente que no pueden acompañarlo, respaldarlo en un proyecto que es rechazado por la inmensa mayoría de los venezolanos, que es repudiado por la comunidad internacional. Esa es una gran apuesta.

¿Termina todo ahí si triunfa el plebiscito del 16J?
No, la lucha hay que continuarla, pero ese es un momento muy importante de esta resistencia ante el gobierno.

¿Cuál es tu conclusión y tu deseo para que recuperemos nuestro país, la república?
Mi conclusión y ojalá uno de los escenarios es que el gobierno recapacite, y creo que una de las ventajas del plebiscito es que si se movilizan estos millones de personas que van a expresar su voluntad de rechazar la Constituyente el gobierno recapacite, regrese a la Constitución del 99 y convoque a un gran diálogo, retome el calendario constitucional y vayamos a unas elecciones regionales o a un gobierno de entendimiento nacional que incluya al chavismo disidente, en un ambiente donde prevalezcan no los intereses sectarios del gobierno sino los intereses nacionales, del país, de Venezuela que se está desangrando y desintegrando, nos estamos deshaciendo y la responsabilidad básica de este proceso de desintegración es el gobierno y es quien debe tomar la iniciativa y esperemos que el mensaje que salga del 16J sea correctamente interpretado por el gobierno de modo que haya un diálogo y una negociación para que prevalezcan los principios constitucionales y avancemos a un proceso de consulta electoral tal como está previsto en la Constitución Venezolana.