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Sucesor de Obama heredará un buen vínculo con Latinoamérica


Desde México hasta Argentina América Latina ha dejado de ser un territorio hostil para EEUU luego que la administración de Barack Obama plasmara en la región la más pura versión de su diplomacia de diálogo y concertación, que deja como legado una relación más abierta, cercana y con muchas potencialidades para su sucesor en la Casa Blanca.

Sin duda alguna, ha sido el proceso de deshielo con su ahora exenemiga Cuba, la demostración más fehaciente de la voluntad de cambio de Obama y de una visión netamente conciliadora hacia la región, la que espera perdure tras culminar sus ocho años en Washington.

El mandatario estadounidense supo aprovechar los tiempos y ahora se encuentra con una América Latina más dispuesta a ver con buenos ojos a Estados Unidos. Ciertos cambios políticos ocurridos en la región han allanado el camino para el trazado de una nueva geopolítica que ha ayudado a la reposición de Estados Unidos en el continente.

La visita de Obama a La Habana, en marzo de este año, marcó el punto más alto, hasta ahora, de ese proceso de redefinición del papel de EEUU en Latinoamérica. Como dijo Michael Shifter, presidente de Diálogo InterAmericano al diario español El País: "es difícil exagerar la importancia y el papel de Cuba".

Según la visión de Obama el acercamiento a Cuba ayudará a avanzar hacia otros países de América Latina, mediante el diálogo y la concertación, y lograr el reposicionamiento de EEUU. "El ansiado acercamiento entre ambos países elimina un irritante mayor que persistía en las relaciones de EEUU con la región… Para Obama, la decisión sobre Cuba asegura su legado en América Latina, y es un logro claro de su política exterior", dijo también Shifter al portal de información sobre América Latina Infolatam.

La recomposición de la relación de EEUU con Cuba tiene aún mucho camino por andar. El tema del embargo es uno de los grandes escollos. Sin embargo, Obama se ha mostrado decidido a impulsar la economía cubana y, a partir de allí, generar otros cambios.

Los derechos humanos en la isla, punto por el que Obama fue muy cuestionado antes, durante y después del viaje es otro de los temas pendientes. "Cuanto más presentes estén las empresas allí, más personas viajarán... y es más probable que veamos el tipo de cambios que todos estamos esperando", dijo el mandatario, en marzo, días antes de llegar a Cuba.

Vencer el antiamericanismo
El viaje de Obama a Cuba estuvo acompañado por una visita posterior a Argentina, donde fue recibido por el presidente Mauricio Macri, lo que vino a sellar el antes y después de la relación de EEUU con la región.

El viaje a Argentina fue visto como un paso estratégico en la búsqueda de EEUU de nuevos aliados y socios. "Washington está aprovechando el repliegue de los regímenes populistas para relanzar su presencia en la región. Macri ha sido seleccionado como un aliado en esa jugada... Obama explicó ayer su viaje ante Macri y los ministros: 'el antiamericanismo fue la excusa para ocultar las deficiencias de un sistema fracasado. Ahora le quitamos esa excusa y se verán mejor los defectos de ese sistema'", escribió el periodista Carlos Pagni sobre la visita de Obama a Buenos Aires en el diario argentino La Nación.

En cuanto a Venezuela, la relación diplomática se reduce a encargados de negocios, ante la falta de embajadores desde 2008. En marzo de 2015 Obama emitió una orden ejecutiva que declara al país una "emergencia nacional" de seguridad y sancionaba a funcionarios venezolanos. Un año después esa orden fue renovada.

Sin embargo, Obama también ha hecho intentos para un acercamiento en varias oportunidades.

Recientemente, el subsecretario de Estado de EEUU para Asuntos Políticos, Thomas Shannon, vino a Caracas para mostrar el apoyo al diálogo entre el Gobierno y la oposición y expresó su deseo de que este proceso desemboque en algún tipo de agenda electoral que permita a los venezolanos poder votar. Shannon ya había estado en el país en junio pasado.