Síguenos en: Menu

Senador Rubio espera que sanción a vicepresidente venezolano 'sea el comienzo' de otras medidas


El senador republicano Marco Rubio recalcó que tiene la esperanza que la reciente sanción del gobierno de Estados Unidos al vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami por vínculos con el narcotráfico "sea solo el comienzo" de otras sanciones.

En un discurso en el Senado de EEUU el lunes, el congresista cubanoamericano dijo que espera que la nueva administración se asegure "que el régimen de [Nicolás] Maduro sienta presión y cese sus actividades ilícitas, así como todo lo que han hecho para colocar a Venezuela en este camino desastroso".

"Es indignante que el vicepresidente de un país en nuestro hemisferio no solo es un narcotraficante pero también está en el negocio de vender pasaportes y documentos de viaje a personas con vínculos con terrorismo", dijo Rubio, haciendo mención a una reciente investigación sobre la supuesta venta de pasaportes venezolanos.

Rubio expresó estas palabras al lado de un cartel que tenía la fotografía del opositor venezolano Leopoldo López, quien el 18 de febrero cumplirá tres años como preso político del gobierno chavista.

"Animo al nuevo secretario de Estado y a la nueva administración de que conviertan la liberación de estos detenidos en una prioridad", dijo.

El senador criticó además el "abandono" de las administraciones pasadas a los problemas de los demás países del continente americano y reiteró que ese error no puede repetirse porque afecta directamente a Estados Unidos.

"Es en el interés de EEUU en tener vecinos prósperos [...] ya que últimamente si la gente no puede ganar suficiente dinero para alimentar a sus familias o vivir en comunidades seguras en el país en el que nacieron, o recogerán sus cosas y se irán de cualquier manera incluyendo una inmigración ilegal, o se unirán a una banda de narcotraficante".

En lo que puede ser catalogado una lección de 15 minutos sobre Venezuela, el congresista habló a sus colegas de los principales problemas que afectan al país suramericano: el alto índice delictivo, la escasez de alimentos y medicamentos, el encarcelamiento de los líderes de la oposición y el conflicto político entre los poderes del Estado ante la victoria de la oposición en la Asamblea Nacional.