Síguenos en: Menu

Se necesitan $ 10 millones a la semana para tumbar el paralelo


Expertos dieron sus perspectivas para 2016 en el foro de Venamcham. La tasa en la que se pueden encontrar el dólar flotante y el negro puede ser de 600 o 700 bolívares. Hay pocas posibilidades de default para este año

Restar restricciones y asegurar la venta de al menos 10 millones de dólares a la semana a través del sistema cambiario flotante significaría el fin del mercado paralelo. La clave para hacer funcionar el tipo de cambio está en abrir el mercado a los demandantes a través de bancos y casas de cambio.

Así lo asegura Asdrúbal Oliveros, director de la consultora Ecoanalítica. La tasa podría llegar a ser de entre 600 y 700 bolívares para lograr que el dólar oficial y el paralelo se encuentren. Para este año, el Gobierno evalúa afianzar su relación con China, un ajuste cambiario, revisión de precios y una mayor presión tributaria.

Venezuela está en medio de la peor crisis que ha vivido el país en los últimos 50 años. La caída de los precios del petróleo fue el detonante de una crisis que se gestaba desde el año 2009. El resultado: una recesión con un cierre de 2015 de 224 por ciento de inflación y 34 por ciento de contracción del poder adquisitivo.

Desde los años 90 no se veía un comportamiento similar en la economía venezolana. El año pasado se pudo efectuar el ajuste de balanza de pagos, afirma Oliveros. A pesar de que desde ese momento se arrastran déficits que restringen el margen de maniobra del Gobierno, es baja la probabilidad de un default para este año.
Y es que el escenario del defalco es más arriesgado que la crisis interna que vive el país, considera el economista. El Gobierno se enfrentaría a juicios internacionales, embargos de activos y problemas para el despacho de sus barriles de petróleo.

Lo dijo durante su participación en el Foro Perspectivas de la Cámara Venezolano Americana de Comercio e Industria (VenAmCham), en la que se incluyeron las ponencias de Édgard Gutiérrez, politólogo y María Silvia Castillo, consultora del Banco Interamericano de Desarrollo. Agregó que la salida de Luis Salas, exvicepresidente del área económica, se debió en parte a su opinión favorable a no pagar la deuda.

Pero, la posibilidad de un impago de deuda externa todavía se incluye en su lista de riesgos para este año, acompañada de una espiral hiperinflacionaria y una crisis política institucional. Y es que estima que, por la caída de los precios del petróleo, el ingreso del Estado esté entre 20 y 21 millones de dólares para este año. Esto al mismo tiempo en el que debe cancelar 15 mil millones de dólares.

El año pasado para poder honrar sus compromisos de deuda, el Estado recortó el 18 por ciento sus importaciones, liquidó activos para hacer frente al déficit de caja y recurrió a créditos. Pero, aunque se logró el objetivo, las limitaciones no llegaron acompañadas de ajustes internos. "Al mantener anclado el tipo de cambio se diluyó el efecto", resalta Oliveros.

Fuente: La Verdad