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Privatización de PDVSA o asumir el default


El Gobierno recoge lo que sembró después del boom petrolero que terminó con el precio del barril por encima de 100 dólares en 2008. A nueve años de auge y una caída drástica de los ingresos, el segundo semestre de 2017 será crucial para las finanzas de Venezuela por el déficit de divisas. El dilema está en pagar la cuota de la deuda externa, correspondiente a la anualidad, o comprar comida y medicinas a los venezolanos.

La balanza de los ingresos en divisas está en el péndulo de una medida. Y es que "PDVSA todavía tiene activos para responder al pago (de deuda) con una venta de activos", explica Johnny Zafra, economista y analista de inversión bursátil. La privatización de bienes del Estado del sector más importante supondrá inyección de dólares para atender el déficit de flujo de caja.

Puede ser una salida rápida, y contraria a evitar el impago del compromiso de capital de bonos e interés, que el propio Gobierno bolivariano revolucionario acordó en el pasado a tenedores de papeles. Caer en incumplimiento de deuda arrastra consecuencias.

Coloca en calificación de riesgo de país a Venezuela. "La óptica es una cuestión de decisión: vender activos o asumir el default", precisa Zafra en entrevista con La Verdad. "Si se analizan el monto de los activos que tiene el Estado y la deuda no hay problema de insolvencia. El problema es de caja. Se solventa vendiendo activos para poder pagar la deuda".

El servicio por deuda externa del año asciende a los nueve mil 691 millones de dólares. Monto cercano a los 10 mil millones de dólares en reservas internacionales, reportadas en el balance del Banco Central de Venezuela. La obligación externa también es similar al "valor de mercado de Citgo", que es "superior a nueve mil millones de dólares", estima Orlando Ochoa, economista y analista petrolero.

Ochoa advierte que "en Citgo ya se usaron 50,1 por ciento de sus acciones como respaldo de canje de bonos que hizo el año pasado y 49,9 por ciento para una operación de venta prepagada con Rosneft (empresa rusa petrolera) cuyos detalles se desconocen y no se sabe a qué plazos tiene está operación".

Solventar el pago de deuda externa solo por capital de bonos Global, sin interés y servicio, asciende a 31 mil 377 millones de dólares, de acuerdo a los papeles emitidos por el Gobierno desde 1997, pagaderos en períodos de hasta 30 años. Más los de PDVSA se suman compromisos de siete mil 500 millones de dólares correspondientes al capital de los vencimientos 2037, 2020, 2022.

El Gobierno desde 2008 aceleró la emisión de bonos, endeudando a Venezuela hasta 2038. La responsabilidad se extendió a otros préstamos a cambio de petróleo mediante convenios multilaterales y bilaterales. Los ejemplos más evidentes se firmaron con China y Rusia. En el informe de 2012 de la Oficina Nacional de Crédito Público se precisó un monto de 45 mil 417 millones de dólares por DPE, 4,5 por ciento más que en 2011, según la última relación publicada por el Ministerio de Finanzas.



Más de 240 mil millones de dólares se estimaron en la deuda total de Venezuela con los acreedores de préstamos y bonos, según Ecoanalítica a 2014.