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Los venezolanos siguen en las calles pese a juicios a manifestantes en tribunales militares


Cientos de venezolanos retomaron las calles el lunes para protestar nuevamente contra el régimen de Nicolás Maduro, resistiendo una feroz represión de la Guardia Nacional y de grupos paramilitares aliados al chavismo, que han dejado un saldo de por lo menos 37 muertos y más de 700 heridos en las últimas semanas.

Los manifestantes, que protestan contra lo que dicen es la continuación de un golpe de Estado perpetrado por Maduro, también se exponen al riesgo de terminar en la cárcel. Más de mil venezolanos han sido arrestados por manifestarse, y muchos son procesados sumariamente en tiempo récord, en tribunales militares, bajo cargos prefabricados de terrorismo y de destrucción a la propiedad privada.

Pero pese a los riesgos, los manifestantes se muestran dispuestos a seguir protestando, asegurando el lunes que continuarán en las calles hasta recuperar la democracia en Venezuela.

"Hay que seguir, hay que seguir, hay que seguir", manifestaba el diputado opositor Miguel Pizarro, mientras resistía los efectos de los gases lacrimógenos disparados por la Guardia Nacional contra los manifestantes.

"Somos la fuerza de la gota que golpea la piedra hasta que la rompe, y seguiremos hasta que consigamos el país que nos merecemos, hasta que éste sea un país donde conseguir una medicina no sea un trauma", dijo.

Los venezolanos ya llevan más de seis semanas protestando contra el régimen, en el marco del esfuerzo del gobierno por disolver la Asamblea Nacional y en medio de la crisis económica más severa en la historia reciente del país.

Pero las protestas más recientes han sido alimentadas por el anuncio de Maduro de convocar a una Asamblea Constituyente para reformular la Constitución sin que sus integrantes sean escogidos por la población electoralmente.

"Los venezolanos no podemos aceptar que pretendan hacer una constitución para los intereses de la narcocorrupta cúpula madurista y no del país", expresó en su cuenta de Twitter el opositor gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles.

Los manifestantes en Caracas se habían congregados en diferentes puntos de la ciudad y se habían desplazado hasta Chacaíto, desde donde se disponían marchar hasta el despacho del jefe de la comisión presidencial para la Asamblea Nacional Constituyente, el ministro de Educación Elías Jaua, ubicado en el centro de la ciudad.

No obstante, y al igual que en las protestas anteriores, agentes de la Guardia Nacional y de la Policía Nacional Bolivariana bloquearon el avance de los manifestantes, formando barreras humanas con sus escudos antimotines y disparando gran cantidad de gases lacrimógenos.

Al ser contenidos, los manifestantes se dividieron en dos grandes grupos que intentaron continuar la marcha por vías diferentes, pero ambos se encontraron con la acción disuasiva de los uniformados en otros puntos de la ciudad.

Varios dirigentes opositores aseguraron a través de las redes sociales que los cuerpos de seguridad del Estado los estaban "reprimiendo".

Las manifestaciones se vieron ensombrecidas el lunes por denuncias de que el régimen está usando tribunales militares para procesar a los desafectos.

"Venezuela ha entrado en la etapa oscura de violación a los derechos humanos al iniciarse en el estado Carabobo los 'procedimientos sumarios' en tribunales militares", advirtió desde Miami la ONG Venezuela Awareness, organización que vela por los derechos humanos en el país petrolero.

"Se están sometiendo a procedimientos que calificamos de 'express', por la rapidez con la que se prepara la acusación militar por estos tribunales, violentando y saltando todas las normas y preceptos constitucionales y penales", manifestó la organización en un comunicado.

En ocasiones, se llevan a juicio a personas que no participaban en manifestaciones y los expedientes que se presentan a veces parecen fotocopias de casos anteriores e involucran a personas dentro del mismo caso cuando no se conocen entre si, advirtió la ONG.

Eso se hace "para aumentar el daño contra [los acusados], asegurarles la cárcel [para de esa manera fomentar terrorismo de Estado] contra la población", dijo Venezuela Awareness.

"Muchas de las victimas sometidas a los tribunales militares simplemente transitaban alejadas de las pocas zonas de protestas de la ciudad, fueron detenidas en forma arbitraria, 'sembrándoles evidencias falsas' con el único fin de incriminarlas por la Fiscalía Militar en delitos que no han cometido", resaltó la organización.

Según los testimonios obtenidos por la organización, algunos de los acusados también han sido "víctimas de brutales torturas".