Síguenos en: Menu

Jefe espía de Hugo Chávez camufló sobornos millonarios en paraíso fiscal


El oficio del espía pudiera ser uno de los oficios más infames, para el cual el aspirante debe estar dotado de gran espíritu de sacrificio, valor y dominio de sí mismo.

Pero para Carlos Luis Aguilera, antiguo responsable de los servicios de Inteligencia y guardaespaldas de Hugo Chávez, al parecer esas capacidades las usó, no en favor de su pueblo, sino para sus negocios personales.

Eso se desprende de una indagación que la Justicia en Andorra ha hecho de las cuentas bancarias del militar de entera confianza de Chávez.

No solo se han investigado las cuentas de Aguilera, sino también de decenas de otros jerarcas chavistas acusados de ocultar sumas multimillonarias presuntamente provenientes de sobornos de empresas que recibieron adjudicaciones de obras de infraestructura pública del Ejecutivo de Venezuela durante la era de Chávez.

En el caso particular de Aguilera, un juzgado de la Banca Privada D'Andorra (BPA) ha ordenado embargarle tres cuentas por presunto delito de blanqueo de capitales.

De acuerdo con una investigación publicada el viernes por el diario español El País, el espía chavista depositó $6.5 millones entre el 2008 y el 2015. Como testaferro colocó a su suegra de 83 años en una de sus cuentas.

Aguilera se presentó ante la banca como un "empresario" y dijo que sus fondos eran comisiones de supuestos servicios de asesoría a compañías extranjeras. Omitió, empero, que fue director de de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) -hoy Sebin- y que había participado en el fallido golpe de Estado de febrero de 1992. Los golpistas que acompañaron a Chávez argumentaban que su misión era la lucha contra la corrupción.

De aquellas justificaciones no queda nada, según demuestra una serie de reportajes en El País sobre los cobros que supuestamente hicieron jerarcas chavistas y empresarios afines al régimen por facilitar contratos de la estatal Petróleos de Venezuela.

"Aunque las cuentas de Aguilera en Andorra movieron entre 2008 y 2015 un total de 6,5 millones de dólares, el jerarca chavista vació el 90% del dinero de sus depósitos mediante transferencias a Panamá, Suiza y traspasos internos a otros clientes de la BPA, un mecanismo que no deja rastro", afirmó El País, al informar que compró una casa en Caracas por $846,000 y otra en Baruta -de 3,000 metros cuadrados- de $1.3 millones.

La magistrada Canòlic Mingorance investiga la procedencia "ilícita" de este dinero e indaga si Aguilera, quien también fungió como Secretario de la Presidencia, ocultó en ese minúsculo principado europeo sobornos de empresas españolas e italianas, señaló el rotativo.

No es la primera denuncia que vincula al otrora jefe de los servicios de Inteligencia bolivarianos con dinero mal habido. Hace tres años, el Servicio de Prevención de Blanqueo de España dejó al descubierto que varias empresas de ese país habrían pagado $90 millones en comisiones a Aguilera a cambio de la adjudicación de obras millonarias en el Metro de Caracas, reveló entonces El Mundo.

Ese diario criticó en un editorial a empresas que "no tuvieron escrúpulos en cooperar en la rapiña de la cúpula bolivariana con tal de hacer negocios. Algo que sirvió para enriquecer a esos dirigentes que han convertido a Venezuela en el país más corrupto de Latinoamérica".