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Inventario nacional de arroz alcanza para sólo un mes de consumo


El fuerte desabastecimiento de arroz que se ha observado en los últimos meses en el país tiende a agravarse, toda vez que la superficie cultivada en el actual ciclo de siembra apenas alcanzó a 27% de lo estimado, lo que hará necesario la importación de más de 70% de las necesidades de la población.

"Desde el punto de vista de producto en el campo hay, en el mejor de los casos, un mes de inventario", afirmó Fuaz Kassen, presidente de la Federación de Venezolana de Asociaciones de Productores de Arroz (Fevearroz), quien precisó que para el ciclo norte –verano 2016 apenas se logró sembrar 27 mil hectáreas de las 100 mil que se tenía previsto sembrar.

"Ese arroz irá saliendo desde enero hasta junio, por lo que será invisible su presencia en el mercado", recalcó el vocero, quien precisó que en virtud de la gravedad de la situación se hace imprescindible acometer fuertes importaciones del cereal para corregir el déficit de producción nacional.

De acuerdo con las estimaciones de los propios productores, la demanda anual del grano es aproximadamente 1,4 millones de toneladas de arroz, de las cuales apenas entre 40% y 50% está siendo suplido con cosecha nacional.

Kassen señaló que esta drástica disminución de la siembra y de la disponibilidad de cereal nacional tiene varias causas, entre ellas la baja en el suministro de insumos necesarios para las labores del campo, la errada política de precios, y el progresivo deterioro de los sistemas de riego tanto públicos como privados.

En el caso de los insumos, basta recordar que según Fedeagro, la escasez supera con creces el 50%, lo que ha provocado una fuerte contracción de la siembra de todos los rubros.

Explicó el presidente de Fevearroz que en el caso de los sistemas de riego públicos, la falta de mantenimiento ha llevado prácticamente al colapso de estas redes, mientras que la falta de repuestos y los robos de equipos mantienen en declive el suministro de agua proveniente de los pozos profundos que abastecen los sembradíos privados. A ellos se añade la fuerte sequía como consecuencia del fenómeno El Niño, que ha impulsado la caída del rendimiento por hectárea.

Sobre la política de precios, Kassen señaló que los montos actuales siguen siendo insuficientes para cubrir los costos operativos de los productores, lo que ha contribuido a la reducción en la superficie sembrada. Recordó que actualmente el precio del arroz es de Bs 11 y que para evitar impactar el precio final, el Gobierno acordó el pago de un subsidio de Bs 16,80 por kilo de arroz acondicionado paddy.

No obstante, el Gobierno aún no ha terminado de cancelar el subsidio pendiente del ciclo norte-verano 2014 y mantiene retenida la cancelación del aporte correspondiente al pasado ciclo de invierno, y aunque dijo no disponer de datos concretos sobre la deuda, Kassen afirmó que es cuantiosa, con lo cual se han frenado las inversiones para elevar la producción.

Los números no dan
Las cifras aportadas por Fevearroz expresan las incongruencias de la estrategia gubernamental, pues los agricultores reciben un monto mayor al precio regulado de arroz (Bs 25 el kilo), precio vigente desde octubre de 2014 y ratificado en noviembre de 2015, con lo cual se ignora que el año pasado cerró con una inflación superior a 200%, de acuerdo con cifras no oficiales.

Si bien Kassen prefirió no aportar datos sobre los costos de producción por kilo de arroz pues aún se encuentran realizando el análisis correspondiente, es de suponer que el monto de equilibrio estará muy por encima del presentado en mayo del año pasado, cuando el gremio solicitó elevar el monto pagado a Bs 19,46, más de 120% de alza frente al precio vigente de Bs 8,60.

Por otra parte, Fuaz Kassen expresó que ante la gravedad de la contingencia, el gremio no se opone a la importación de arroz. "Lo importante es garantizar que el consumidor tendrá el arroz que requiere", dijo.

No obstante, la posibilidad de importar choca con dos problemas: por un lado la poca disponibilidad de divisas para hacer frente a las compras tras la caída de los precios del petróleo, y por otra la reducción de los oferentes dispuestos a exportar a un país que no garantiza el pago oportuno.

En este sentido, cabe recordar que las 120 mil toneladas de arroz que vendría de Uruguay nunca arribaron al país, ello como consecuencia del incumplimiento de Venezuela para honrar una deuda de más de 225 millones de dólares con proveedores de aquella nación.

Asimismo, Venezuela perdió a Guyana como su principal proveedor de arroz, luego del impasse diplomático a raíz del recrudecimiento del reclamo sobre el terreno del Esequibo.
La nación vecina se convirtió desde 2009 en el principal suplidor de este cereal, captando entre enero y octubre de 2014 (última data disponible) más de 40% de las importaciones de este producto, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE).


Fuente: Un Bombazo