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Guardia Nacional lanza gas, balas de goma y chorros de agua contra manifestantes en Caracas


CARACAS
Miles de opositores se congregaron el jueves en la autopista Francisco Fajardo, principal arterial vial de Caracas, en respaldo a las acciones que la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) emprendió ayer para remover a siete magistrados del Supremo que, a su juicio, perpetraron un "golpe de Estado" en el país.

Seis horas después del inicio de la movilización, enfrentamientos de menor intensidad entre manifestantes con militares de la Guardia Nacional y policías se mantenían en el este de la capital.

Decenas de personas resultaron lesionadas, según periodistas de la AFP, en el punto de mayor concentración, donde observaron al menos seis arrestos.

"Sacamos a dos personas con heridas en la cabeza, uno con un brazo fracturado y una periodista asfixiada", dijo a la AFP el diputado Miguel Pizarro, quien se manifestó junto a varios colegas. Un guardia también fue herido con una roca grande en la cabeza.

La oposición venezolana convocó para el jueves una serie de movilizaciones en varias partes del país denominadas "Tranca contra el Golpe" en apoyo a la Cámara, que ayer inició un procedimiento contra los juristas debido a las sentencias que estos emitieron la semana pasada, en las que despojaban al Poder Legislativo de sus funciones y limitaban la inmunidad de sus diputados.

Según constato Efe, los opositores, tras movilizarse desde distintos puntos de la ciudad, se congregaron en la autopista, que conecta el este y el oeste de la capital, mientras grupos de manifestantes bloquearon el paso de vehículos con pupitres y piedras.

Algunos grupos de jóvenes encapuchados expulsaron del lugar de la manifestación a los medios de comunicación oficialistas alegando que estos son los responsables de "entregar" a los estudiantes a los policías.

Los choques se desataron cuando una marcha, que reunió a unas 10,000 personas, cambió de rumbo para dirigirse al centro de Caracas y fue impedida de avanzar por un barrera que más temprano habían instalado los uniformados.

"Capriles está buscando unos muertos para incendiar el país", denunció el dirigente oficialista Freddy Bernal.

Entre nubes de gas lacrimógeno con las manos en alto, un grupo de manifestantes llegó hasta la barrera que les impedía el paso y con spray azul escribieron "Libertad".

Pero en el camino se toparon con la militarizada Guardia Nacional, sus bombas y un muro metálico que salía de un camión y bloqueaba la vía.

"¡Somos más que ellos… Vamos pa' lante!", gritó una mujer con una piedra en la mano, lista para la batalla.

Cuando se acercaba el primer contingente, retumbaron las primeras bombas de gas. La gente retrocedió, pero rápidamente avanzó de nuevo.

"¡Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer!", cantaban unos. "¡Fuera Maduro!", gritaban otros.

Cuando la manifestación intentaba colarse por vías alternas, salía un batallón antimotín y a punta de gas, balas de goma y chorros de agua la obligaba a retroceder.

El objetivo era trepar la barrera y enfrentar a los soldados. "Si cayó el muro de Berlín, cae esa vaina que está hecha de zinc", repetía Armando Artiles.

Muchos estaban comprometidos con esta idea, que al final no se concretó porque los militares decidieron avanzar.

En el momento más álgido, la Guardia abrió parte del muro para que avanzara hacia los manifestantes un camión que dispara chorros de agua y centenares de bombas, varias de las cuales entraron a apartamentos de la zona.

"No nos vamos a callar, nos hicieron retroceder, seguiremos hasta que salgan", afirmó Agustín Ovalles, de 32 años, con los ojos llorosos por los gases.

Los más radicales iban adelante. Forman parte de grupos a los que llaman "Resistencia", que recuerdan a los famosos anarquistas Black blocs.

Van con los rostros tapados, algunos usando la bandera venezolana, y no les gusta que los fotografíen.

Llevan piedras y palos para contraatacar a las fuerzas del orden, y unos pupitres destartalados que consiguieron en una escuela cercana para trancar vías.

Unos entran entre aplausos, como un ejército triunfante, cargando un árbol escoltado por un "soldado" con una bandera.

"Basta de dialogo, ¿hasta cuándo? Aquí estamos dispuestos a todo, incluso a morir", aseguró uno de ellos que se hace llamar "capitán".

En la línea de choque estaba el vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara, sin máscara de gas, pidiendo a los manifestantes que avanzaran sin lanzar piedras.

Otros diputados estaban en la marcha, como Carlos Paparoní, que devolvió una de las bombas policiales.

En un par de ocasiones la multitud cantó el himno nacional, con las manos en alto.

La popular gorra con la bandera venezolana se veía por doquier y el lema común de las pancartas era "No+dictadura": la oposición acusa a la corte de servir al presidente Nicolás Maduro, quien asegura que la oposición quiere llenar las "calles de sangre" para derrocarlo.

Desde lo más alto de la autopista, subieron bolsas con piedras para lanzar a los guardias. Al menos uno resultó herido, constató un periodista de la AFP.

Del otro lado, en medio de la humareda, se veían decenas de manifestantes alcanzados por el gas, llorando, escupiendo, tosiendo, vomitando. Algunos tenían heridas en la cabeza, otros sufrieron quemaduras y cortes.

La AFP constató además que al menos cinco personas fueron detenidas en la autopista, que queda con las cicatrices del enfrentamiento.

La Cámara considera que este acto del Supremo es un "golpe de Estado" y, aunque el máximo tribunal haya dado un paso atrás al suprimir algunos apartados de las sentencias, el Legislativo afirma que no se puede "corregir" el "golpe" colocando parches a un documento.

En las afueras de Caracas, Efe constató que la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) venezolana cerró algunas vías de la región capital del país, limitando el acceso hacia la ciudad, donde también el chavismo se manifiesta, en su caso en contra de la acción de remover a los magistrados por parte de la Cámara, que considera inconstitucional.

"Queremos sacar a Maduro, estamos cansados de esta dictadura, no tenemos miedo", dijo a la AFP Yoleidy Rodríguez, estudiante de 22 años.

"Vuelven a cerrar los accesos de Caracas porque le tienen culillo (miedo) al pueblo. Estamos decididos a salir de ustedes y no lo podrán evitar", aseguró en Twitter el diputado Juan Requesens, militante del partido opositor Primero Justicia (PJ).

Asimismo, el Metro de Caracas informó del cierre preventivo de 16 de sus estaciones.

"#ATENCIÓN Reiteramos que en resguardo de usuarios, personal e instalaciones NO prestan servicio" en varias estaciones de las distintas líneas del subterráneo, señaló el Metro en su cuenta oficial de Twitter.

En tanto, los oficialistas protestaron contra el "golpe parlamentario" que -alegan- quiere dar la Asamblea en su cruzada contra el TSJ.

Desde una tarima, Diosdado Cabello -uno de los principales dirigentes chavistas- llamó a la Milicia Bolivariana, un grupo civil armado por el gobierno, a "pasar a la alerta combativa cuando la derecha pase la raya y crea que va a darle un golpe de Estado" a Maduro"

El mandatario, quien asistía esta tarde a una misa ecuménica como parte de un "congreso por la paz", acusa a la oposición de querer "llenar las calles de sangre" para derrocarlo.