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Crece incertidumbre por marcha opositora en Caracas


A menos de 24 horas de la marcha en Caracas para exigir la pronta realización del referendo revocatorio del mandato de Nicolás Maduro crecen las acusaciones del oficialismo sobre eventuales actos de violencia y la planificación de un golpe de estado, y las denuncias de la oposición de una persecución a sus dirigentes.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró el martes que "no cederá jamás" a las presiones que haga la oposición de su país para que abandone el poder, esto en el marco de una marcha que fue convocada para este jueves por sus opositores con el fin de exigir la fecha del revocatorio presidencial.

"Ellos dijeron (…) Maduro seguro cede a nuestras presiones y no he cedido ni cederé jamás y lo que tengo es planes para ir para adelante para seguir avanzando con la revolución, más socialismo, más patria", dijo Maduro en cadena obligatoria de radio y televisión desde un acto con sus simpatizantes en el centro de Caracas.

El jefe de Estado venezolano insistió en que el próximo jueves arrancará un plan de ofensiva para pacificar y "embellecer" a Caracas, justo el mismo día en que la oposición realiza la marcha denominada como la "Toma de Caracas" para pedir el revocatorio presidencial.

En ese sentido, pidió a sus seguidores continuar movilizados para "garantizar la paz sin caer en provocaciones" porque según dijo, la meta es ir "unidos a derrotar el golpe de Estado, la violencia política, construyendo la revolución bolivariana".

Un miembro del partido Avanzada Progresista, Carlos Melo, fue detenido este martes en una sede de la policía política, anunció en su cuenta de Twitter el dirigente de esa organización y gobernador del estado central de Lara, Henri Falcón, sin ofrecer más detalles.

La detención de Melo ocurre un día después del arresto del integrante de Voluntad Popular, Yon Goicoechea, quien fue acusado por un dirigente oficialista tener en su poder "cordones detonantes para explosivos".

Los arrestos coincidieron con el ataque con bombas incendiarias y excremento que sufrió la madrugada del martes la sede del diario El Nacional, crítico del gobierno, y la situación que enfrentaron el lunes cinco trabajadores de la cadena de noticias árabe Al Jazeera que fueron retenidos por las autoridades en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, según indicó en su cuenta de Twitter el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.

Las autoridades no han ofrecido hasta el momento comentarios sobre esos hechos.
Maduro reiteró las denuncias sobre un plan de golpe de Estado que, según dijo, estarían impulsando opositores con el apoyo de Estados Unidos, y llamó a sus seguidores a ir a las calles para "defender la paz, la constitución, la democracia".

El gobernante dijo, en una concentración oficialista en el centro de la capital que fue difundida en cadena de radio y televisión, que está dispuesto a llevar a la cárcel a los opositores que promuevan acciones desestabilizadoras en el país. "Chillen, lloren, o gritos, presos van fascistas", agregó.

El prominente dirigente oficialista, diputado Diosdado Cabello, anunció que los seguidores del gobierno saldrán a las calles de Caracas en los próximos dos días con el objetivo de defender la capital como "bastión principal de la revolución".

En medio de la tensa situación política y la severa crisis económica, la mayor cámara de comercios del país instó a respetar el derecho de las empresas del gremio y sus trabajadores de sumarse el jueves a la movilización opositora.

"Hay un desborde represivo por parte de la cúpula gobernante", afirmó el martes el secretario ejecutivo de la alianza opositora Jesús Torrealba al condenar el arresto de Goicoechea y el allanamiento de las viviendas de otros dos dirigentes de Voluntad Popular.

A ello se sumó la anulación el sábado del arresto domiciliario del exalcalde Daniel Ceballos, también dirigente de Voluntad Popular, quien fue trasladado a una cárcel del centro del país acusado de estar preparando una supuesta fuga.

Torrealba admitió que las horas previas a la marcha del jueves 1ro de septiembre son de "peligro" y sostuvo que el gobierno está "desesperado" por la severa crisis económica que enfrenta el país y la caída en la popularidad de Maduro, que ronda el 20% según las principales encuestadoras locales.

El dirigente descartó una eventual situación de violencia y dijo que "a lo que más le tiene miedo el pueblo venezolano es a que continúe el mandato de Maduro".

"El 1ro de septiembre no es el final de nada. Es el inicio de un proceso, de una fase que será muy probablemente definitiva en esta crisis política", indicó Torrealba.

La oposición utilizará la movilización para impulsar la recolección en las próximas semanas de las firmas de 20% de los electores necesarias para activar el referendo contra Maduro.

La oposición apuesta a realizar este año la consulta, pero el cronograma que planteó el Consejo Nacional Electoral ha generado dudas de que el referendo pueda darse antes del 10 de enero del 2017, cuando se completará más de la mitad del mandato de Maduro. La constitución establece que de realizarse el referendo luego de superarse más de la mitad del período presidencial los dos últimos años de gobierno deben ser completados por el vicepresidente.

Algunos analistas estiman que para la oposición es crucial lograr una masiva participación en la marcha para presionar desde las calles la realización del referendo este año.

El ministro de Relaciones Interiores, mayor general Néstor Reverol, anunció el martes que de acuerdo con informaciones de inteligencia se presume que en la concentración opositora "se ejecuten actos de violencia y de desestabilización".

Reverol indicó, sin ofrecer más detalles, que se aplicará un conjunto de acciones para garantizar el orden. Las autoridades suspendieron entre el 27 agosto y el 5 de septiembre los vuelos privados y de drones sobre la capital.

Fuente: El Nuevo Herald