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Costo político de los acuerdos levanta roncha en la MUD


Los cinco acuerdos alcanzados entre Gobierno y oposición en la mesa de diálogo del 11 de noviembre y que se extendió hasta el sábado 12 dejaron un sabor amargo y una gran interrogante ¿Qué pasó con el referendo revocatorio? La salida electoral planteada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) desde el inicio de las conversaciones en el proceso de diálogo no alcanzó su objetivo en los primeros convenios suscritos por ambas partes, en los cuales la agenda electoral fue la gran ausente.

Especialistas en materia política consideran que la presión de la gente en la calle a través de manifestaciones pacíficas puede lograr unas elecciones en el país, bien sea una consulta para revocar el mandato de Nicolás Maduro o que adelanten lo comicios presidenciales.

El politólogo Carlos Romero, señaló que los acuerdos arrojados por el diálogo son "muy decepcionantes" y en particular dejan mucho que desear en relación a la conducta asumida por parte de la representación de la oposición.

Rechazó que en el comunicado la MUD acepta ciertos conceptos que también son atribuibles al oficialismo, como por ejemplo, la denominada "guerra económica o que los presos políticos son políticos detenidos, pero lo más grave fue la ausencia del revocatorio en los acuerdos".

El también profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV), indicó que el costo político que pagará la oposición por no mencionar el tema electoral en los cinco puntos, es que habrá menos entusiasmo y confianza por parte de los sectores seguidores de la MUD y calificó como más grave que esto va a profundizar las diferencias entre las diversas organizaciones que componen la Unidad.

- ¿El no nombrar la salida electoral en los acuerdos podría ser una concesión de la oposición?

- "Puede ser, aunque lo importante es que se dejó de lado ese tema central y se adoptaron medidas del propio Gobierno, cuando los cinco puntos son errores del régimen y no pueden ser atribuibles a la oposición. Cuando se habla de la situación económica, quién tiene la culpa, cuando se habla de los presos políticos, quién tiene la culpa, pareciera que se está suscribiendo una agenda que tiene nombre y apellido: la visión oficialista de la situación en Venezuela".

Para Romero la mesa de diálogo es utilizada por el Gobierno para dar tiempo, es un instrumento para enfriar la situación conflictiva que vive Venezuela. Recomienda al Vaticano que evalúe muy bien el papel que está ejerciendo.

De las mesas temáticas, contempló que de la única que se pueden esperar resultados es de la económica en cuanto al reconocimiento por parte del Gobierno de lo relevante que es la participación de la empresa privada en una política que lleve a evitar mayor destrucción del aparato productivo y mayor desosiego a los venezolanos por la alta inflación y crisis financiera que vive el país.

Presión popular

El politólogo Hernán Castillo, deduce que los acuerdos logrados en la mesa de diálogo no conducen a nada y percibe que serán un fracaso, porque estas reuniones deben ser complementadas con la presión popular, con la protesta y paro. "Estos acuerdos no tienen futuro, además que el tema de las elecciones, creo que en corto tiempo vamos a estar en una situación peor, para el primer trimestre del año 2017, puede venir una explosión social que ni el Gobierno ni oposición la podrán controlar". En el fondo juzga que las conversaciones sirven es para evitar una confrontación violenta que a su criterio será inevitable. "Estamos en un escenario anómico donde el país se está cayendo a pedazos y el Gobierno no tiene ningún interés en corregir, además buena parte de los acuerdos suscritos no dependen de la oposición sino de la voluntad política del Gobierno de cambiar la orientación política y económica".