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Ancianos hacen largas filas en bancos de Venezuela para cobrar pensión


CARACAS
Miles de ancianos venezolanos se vieron obligados a hacer este lunes filas de más de cinco horas para cobrar una parte de su pensión en efectivo, escaso pese a la salida en circulación de nuevos billetes.

"No se burle de nosotros los viejitos, ni nos humille", dijo Franklin Martínez, un profesor universitario jubilado de 77 años, que hacía cola en Caracas, dirigiéndose al presidente Nicolás Maduro.

Tras acudir en la madrugada a las puertas de los bancos en Caracas y otras ciudades venezolanas, los pensionados recibieron apenas 90 bolívares, poco más del precio de una lata de atún pequeña. El monto equivale a 1,5 dólares a la tasa de cambio oficial.

"Da dolor (…) Están dando, como si fuese una limosna, 90 bolívares", se quejó Emilio Lozada, presidente de la Federación de Jubilados y Pensionados, en una entrevista radial.

María Caraballo, de 68 años, también manifestó su disgusto: "Es una burla. No alcanza para nada", dijo.

El monto es apenas una fracción de los 1,800 bolívares (28 dólares) que deben recibir luego de que Maduro aumentara en 4,200% las pensiones, y que según había anunciado el mandatario, los beneficiarios podrían cobrar desde el sábado.

El incremento forma parte de un programa gubernamental frente a la asfixiante crisis, con una hiperinflación estimada en 1.000.000% por el FMI para 2018, y una aguda escasez de alimentos básicos y medicinas.

El sábado, miles de pensionados bloquearon calles en distintas ciudades del país, en protesta ante la confusión generada por la promesa de Maduro.

Ese día el gobierno depositó una cuarta parte de la pensión en las cuentas bancarias (otra cuarta parte se hará efectiva el viernes y la otra mitad el 14 de septiembre), pero las entidades bancarias permanecieron cerradas como es usual los fines de semana.

"¡Cinco horas de cola!", lamentó este lunes Martínez ante la AFP, destacando la necesidad del efectivo para hacer rendir el dinero.

Aunque el pasado 20 de agosto salieron a la calle nuevos billetes que restaron cinco ceros al bolívar, el papel moneda escasea en el país petrolero porque su impresión quedó rezagada frente a la hiperinflación.

Por esta causa, los productos básicos cuestan hasta tres veces menos si se pagan en efectivo. Los billetes, mientras, se venden en el mercado negro por un precio de hasta el triple de su valor nominal.