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Analistas: "Refinanciamiento de la deuda externa en Venezuela es inminente"


Solvencia y liquidez son los términos clave en torno a los cuales gira el debate sobre la necesidad de un refinanciamiento de la deuda externa del país este año.

Dos noticias revivieron el tema esta semana: el presidente de Pdvsa, Eulogio Del Pino, dijo que anunciará "próximamente" un canje de bonos. El país está en negociaciones para refinanciar sus papeles con vencimiento en el 2016 y 2017, reseñó Reuters.

De acuerdo con la agencia noticiosa, existe la iniciativa de los principales tenedores de bonos que vencen el 2017 para posponer los pagos hasta el 2020 o al 2024, a un costo para Venezuela, pero con la ventaja para el país de no tener que pagar el año que viene "un monto que ronda los $ 4.500 millones".

"Tenemos montado un plan que será anunciado próximamente de intercambio de nuestra deuda, que tiene un peso muy fuerte en 2016 y 2017", dijo Del Pino citado por Petroguía. "Tenemos el vencimiento de 2.000 millones de dólares el año que viene y está muy fácil ofrecer un canje por ese bono", agregó en referencia al Pdvsa 2017.

En su cuenta en Twitter, el economista Asdrúbal Oliveros alertaba el miércoles pasado que "es claro que Pdvsa necesita reperfilar su deuda. Pero lo planteado por el gobierno es un exabrupto por lo oneroso que representa".

"Prácticamente, Pdvsa está proponiendo duplicar los vencimientos del 2016 y 2017 con el fin de extender los pagos más allá de 2020", observó.

Considera el director de Ecoanalítica en su cuenta, que "Pdvsa puede reperfilar su deuda en mejores condiciones. Eso implica cambios estructurales en el modelo que hagan la economía viable".

Por su lado, el diputado José Guerra (MUD) criticaba el anuncio en la red social (@JoseAGuerra) indicando que "el canje de bonos que propone @delpinoeulogio y Pdvsa es un absurdo si no hay cambios en el modelo económico. Es muy costoso para el país".

La otra noticia de esta semana la adelantó el vicepresidente para el Área Económica, Miguel Pérez Abad, quien el martes pasado dijo que el país se prepara para salir a los mercados internacionales a la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento, gracias al aval de un riesgo país que "ha caído más de 1.100 puntos" (en febrero pasado se ubicaba en 4.145 puntos y para la primera semana de julio rondaba los 2.578).

Si bien en mayo pasado el también ministro de Industria y Comercio dijo que "el país atraviesa por un problema de flujo de caja, pero no de insolvencia" —y recalcaba que, por tanto, no preveía un refinanciamiento de la deuda externa del país pero sí estimaba necesario "reperfilar" sus términos— todas las luces indican que el camino no es otro que el inminente refinanciamiento.

Para el economista Rodrigo Cabezas, hablar de "reperfilar la deuda" es un eufemismo. "Eso es una manera de llamar lo que los economistas conocemos como 'aplanar los pagos del servicio' o en términos más coloquiales, reducir los pagos del servicio o aplazar vencimientos para largo plazo. Pero si usted 'reperfila la deuda' o 'aplaza pagos' es solo si ha refinanciado: financiar la deuda es previo, tiene como objetivo esta cosa, diferir pagos, aplazar pagos, aminorar el servicio de la deuda en el total del gasto público. Creo que es una manera de darle un nombre al refinanciamiento de la deuda".

En su opinión, "hemos debido hacerlo en el primer trimestre del 2015", sin embargo, aún es posible.

Para los analistas, y el mismo Gobierno lo ha reconocido, el principal problema de la economía en este momento tiene que ver con la caída de los precios del petróleo que han influido drásticamente en el flujo de caja. Sin embargo, el debate se enciende cuando se habla de la solvencia del país para honrar sus compromisos internacionales.

Considera el economista zuliano Blagdimir Labrador, que la deuda externa de Venezuela es perfectamente manejable, dado que su peso es menor a 30% del PIB, muy por debajo de la que tiene muchos países del mundo. De su lado, Cabezas la ubica en torno a 17% y 20% del PIB. Además, el monto de los activos de la nación, según los expertos en el peor escenario el país ronda los $ 60 mil millones (Cabezas), los $ 86 mil millones (observa Labrador) y hasta los 100 mil millones, se aventuran otros.

Pérez Abad precisó en mayo pasado que es "exagerado" que Venezuela sea catalogado como un país de riesgo en materia económica, cuando "más de $75.000 millones son los activos comprobados de la República".

Recalcó que las calificadoras de riesgo son actores políticos. "Venezuela no tiene pago de deuda soberana hasta el 2018, hemos cancelado 55.594 millones de dólares en cuatro años".

Vistos los montos, Cabezas sostiene que "una economía con este nivel de activos, con una deuda externa que es el 17% del PIB, podríamos decir que es manejable el nivel de deuda".

En él coincide Labrador, que refiere que "con esa cantidad de activos que tenemos podemos emitir títulos por el orden de los $20 mil millones que necesitamos entre 2016 y 2017". Para el experto, "si cambiamos el perfil de la deuda podemos reinvertir porque hay espacios importantes para hacerlo". Su propuesta es que "con China y Rusia podemos hacer canje de deuda, como lo hizo Argentina con mucho éxito".

La realidad es que ante la fuerte restricción externa, el país requiere un financiamiento internacional del sector público de entre $12 y 15 mil millones.

Así lo estima el exministro de Finanzas Cabezas, quien opina que "es obligante una política de manejo de pasivos que permita aplazar algunos de los próximos vencimientos de deuda o, como se dice también, disminuir el peso del servicio de la deuda externa en el gasto de la nación".

Para el experto, es absolutamente pertinente que se hagan operaciones de deuda externa como también de manejo de activos y titularizacion de activos, en el marco de un ajuste macroeconómico. "Es una necesidad urgente de refinanciamiento". Tiene que hacerse una emisión de deuda, para ahorrarse en los próximos 3 años, "a través de una operación de canje de deuda o de canje de bonos y de otras obligaciones de largo plazo, entre $10 y 12 mil millones"

El objetivo es, reduciendo nuestro pasivo, aún cuando lo estemos enviando a largo plazo, recalcó Cabezas.

Y aunque analistas y calificadoras difieran sobre la capacidad de solvencia del país y adviertan sobre los indicadores económicos que golpean al país, las próximas semanas serán decisivas en la toma de decisiones sobre el manejo de la deuda, dado que solo un adecuado manejo de activos y de refinanciamiento de deuda le permitirán a la economía venezolana estar en condiciones de salir adelante y alejarse de la posibilidad de una cesación de pagos.

Fuente: Panorama