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72 horas de pura tensión antes del 1-S


La confrontación parece inevitable. Cara a cara aseguran los chavistas que se verán con los "escuálidos" opositores que participen el jueves en la Toma de Caracas. Dicen los rojos que tomarán Venezuela para contrarrestar el efecto "violento" de la actividad de la Mesa de la Unidad Democrática, pero los expertos no creen que la intención de choque es el génesis de la contramarcha del PSUV.

"La gente no está dispuesta a ser cohibida, esa provocación puede tener una respuesta mucho más contundente de lo previsto. Todo el mundo está pidiendo que esta locura se detenga y si algo está claro es que si ocurre algún incidente es porque lo provoque el Gobierno", asegura Johan Rodríguez Perozo, analista político.

La teoría la apoya Oswaldo Ramírez, experto en comunicación política, quien considera que "el poder es potencia" y quien quiere mantener el control debe "demostrar en la calle quién tiene mayor potencia, para que eso logre llamados a la acción o se transformen en hechos concretos".

"El Gobierno juega con candela", agrega Rodríguez. Asegura que el Gobierno tratará de contener a la manifestación convocada por la oposición "utilizando la represión de las fuerzas armadas, las fuerzas policiales y los colectivos malandros que siempre los utilizan para aterrorizar a la población".

Hasta ahora se conocen los siete puntos de partida de la actividad opositora. En las próximas horas la Mesa de la Unidad Democrática revelará cuál será el punto final de las marchas, mientras el Ejecutivo se prepara para blindar las sedes de los poderes públicos con funcionarios castrenses y policiales.

Activan puntos rojos
Esta hipótesis de los analistas cobra fuerza con las recientes declaraciones de Daniel Aponte, jefe del Distrito Capital, quien dijo que en Caracas desde mañana, 30 de agosto, la revolución realizará un despliegue de militantes en defensa del legado chavista.

"En el municipio Libertador no van a ingresar porque, definitivamente, primero es que no han solicitado permiso, ellos se creen que están por encima de la ley, y segundo, que cada vez que entran al municipio Libertador vemos que lo que han tenido es un prontuario, queman preescolares, incendian fiscalías, dañan propiedad pública, queman autobuses, queman carros, queman chaguaramos y nosotros no vamos a permitir violencia", espetó.

Después del 1-S
El escenario planteado para Johan Rodríguez Perozo, luego del 1 de septiembre, tiene como protagonista a la gente organizada "que siempre va a buscar su propio cauce".

Advierte que, aun cuando la MUD ha servido para organizar la convocatoria y orientar a la ciudadanía, "es evidente que estos partidos no tienen la influencia que querrían tener en la sociedad, el estado de ánimo de la gente supera con creces al Gobierno y a la MUD".

Otras medidas
La MUD toma en su cronograma logístico que, como ocurrió en todas las marchas anteriores, las estaciones del Metro adyacentes a las sedes de los poderes públicos estén cerradas. Por lo que necesitan otra vía de movilización para los asistentes a las marchas.

Fuente: La Verdad