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Un verdadero paradigma


Noviembre 03, 2014

Atendiendo invitación del Concejo Municipal del municipio Maracaibo, pronunciamos el discurso de orden en la sesión solemne realizada para conmemorar los doscientos veintiséis años del nacimiento del héroe zuliano por antonomasia: el General en Jefe Rafael José Urdaneta Farías. Hablar de lo que significó la vida y obra de este zuliano de excepción, nunca esta demás, pues lamentablemente, aunque parezca extraño, es un desconocido para muchos y sobre todo para las nuevas generaciones. Y hablar de este hombre público como pocos, en los momentos por los que atraviesa el país, es aún más necesario.

Este hijo de Maracaibo, nacido en el cerro del Zamuro, donde hoy se erige el museo que lleva su nombre, en el corazón de la ciudad, no solo es una de las más grandes figuras de la independencia de Venezuela, solo comparable a Bolívar y Sucre, sino de la Nueva Granada y de la América Hispana en general. En su larga trayectoria al servicio del Estado, no solo se distinguió como un militar de impecable proceder, demostrando alta pericia, sino como magistrado y estadista eficaz y honesto , en el transito difícil de la Gran Colombia a la República de Venezuela y en los primeros quinquenios del establecimiento y consolidación de esta.

Si hay un venezolano que en su tiempo sirvió a Venezuela de norte a sur y de este a oeste en las más difíciles tareas, militares o civiles, ese fue Rafael Urdaneta. Fue tal su dedicación como hombre público, en las buenas y en las malas, que Augusto Mijares expreso que si Bolívar se llamó a sí mismo "El hombre de las dificultades", Urdaneta merece llamarse "El hombre de las responsabilidades", porque tanto en la guerra como en la administración pública de la paz, siempre le tocaron las misiones más difíciles y todas las supo cumplir con el solo propósito de servir a la Patria con el más puro desinterés.

En 1839, casi ciego y pobre, solicita al Presidente Soublette la pensión de inválido, pues estaba en la imposibilidad de procurarse su subsistencia. Y esto lo solicitaba, quien había tenido el tesoro público en sus manos, por orden de Bolívar, ministerios, gobernaciones, intendencias y la Presidencia de la Gran Colombia ¡Magnífico ejemplo para quienes hoy, en pocos días al frente de un cargo público, se convierten en prósperos hombres de negocios o derrochan en el exterior los dineros del país, con viáticos exagerados, rodeados de una corte de aduladores ,mientras este zuliano fuera de serie, cumpliendo la más alta misión de venezolano de su época, ordenaba a uno de sus hijos en Paris, moribundo, devolver al fisco los viáticos no gastados y expresando que solo dejaba en el mundo "una viuda y once hijos en la mayor pobreza". Es por ello que su figura se agiganta hoy en nuestro país, cuando lo que reina en todos los niveles es la irresponsabilidad, la deslealtad, la incondicionalidad, la holgazanería, la concupiscencia y la falta de probidad, que nos tienen sumidos en una crisis sin precedentes.

Por todo ello, Rafael Urdaneta en el proceso de independencia venezolana no solo es únicamente comparable con Sucre, teniendo a Bolívar como figura señera, sino que su obra militar en Latinoamérica, iguala y hasta supera a la de héroes como Hidalgo y Morelos en México, Santander en la Nueva Granada, O'Higgins en Chile y San Martin en Argentina. Con sobrada razón, cuando el primer edecán del Libertador O'Leary se enteró de su muerte, le expreso al Presidente Soublette: ¡Colóquenlo ustedes al lado del Libertador! Y es allí, donde debemos colocarlo los venezolanos y los zulianos de manera especial, cuando el país necesita ejemplos de su talla, verdaderos paradigmas que nos guíen en los difíciles momentos que estamos viviendo.

Jorge Sánchez Melean