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Un tsunami económico


Junio 11, 2015

Es inconcebible que mientras el país está cayendo en una recesión, calificada por el último informe de la ONU como "profunda" (-7 del PIB), el régimen de Maduro no tome medidas para enfrentar la difícil coyuntura. Tenemos la inflación más alta del mundo, que será de tres dígitos, con un indicador subyacente oculto, en los subsidios a los alimentos y el control de precios, que alcanza a ciento setenta y seis por ciento aproximadamente. Experimentamos fuertes presiones de devaluación de la tasa oficial, pues son absurdas las tasas de Bs 6,30 o la de Bs 12. La brecha cambiaria pasa de cuatro mil por ciento, entre el dólar oficial y el paralelo, en medio de la mayor corrupción y sobrefacturación. El déficit fiscal en proyecciones del Barclays Capital pudiera situarse en treinta por ciento del PIB, y se estima que el BCV financiará al gobierno con un monto equivalente al veinte por ciento del PIB. En un año, la liquidez en poder del público ha crecido en un sesenta y nueve por ciento. Las Reservas Internacionales operativas están por debajo del óptimo requerido. El déficit de divisas es de doce mil millones de dólares en 2015, pues el precio del petróleo ha disminuido a la mitad. Ante el recorte de las importaciones, tenemos niveles de escasez nunca registrados del sesenta por ciento. La producción nacional está en el suelo tanto en el sector agrícola como en el industrial. En 2015 caerá la producción de arroz, maíz, papas, café y caña de azúcar. El sector manufactura está produciendo al cincuenta por ciento de su capacidad instalada. Estamos pues viviendo, la irrupción de un volcán de lava inflacionaria y de estancamiento, atizada por los controles de precios y de cambio, mientras el sector privado de la economía cada vez produce menos y emplea menos trabajadores. La consecuencia lamentable es el crecimiento de la pobreza, que este año afectará a la mitad de los hogares venezolanos.

Es evidente entonces, que ante el fracaso estrepitoso del denominado Neo-rentismo socialista, el país tiene derecho a un cambio de rumbo urgente, más allá de palabras huecas como estas de Maduro: "Voy a hacer un conjunto de reformas para apretar la mano y para ir detrás de los bachaqueros, para acabar con todo el proceso de sabotaje económico de la derecha maltrecha y de los grupos económicos, de los pelucones, de esta oligarquía saqueadora". No se engañe presidente. El país requiere políticas fiscales y monetarias coherentes, que generen estabilidad, para incrementar la productividad general de la economía. Sr. Maduro: no son los "pelucones" de la "oligarquía saqueadora" los culpables de su fracaso. Es el modelo económico del Socialismo del siglo XXI, aunado a la visión sectaria y superada de sus colaboradores inmediatos, que no están a la altura de los retos de la Venezuela de hoy, los que están conduciendo al país hacia un verdadero tsunami económico. Actúe rápido y con inteligencia o Ud. será la primera víctima.

Jorge Sánchez Meleán