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口ltimo a駉 de gobierno Chavista?


Agosto 05, 2015

1. Crisis terminal
La crisis econ髆ica de Venezuela se ha convertido en una crisis pol韙ica terminal para el gobierno de Maduro. Maduro perder las elecciones parlamentarias de este a駉 y saldr a m醩 tardar en 2016 del poder, sea por refer閚dum revocatorio, renuncia o intervenci髇 militar. Es pr醕ticamente imposible que el oficialismo revierta este escenario. Con el 75% de la poblaci髇 en contra del gobierno de Maduro; con China neg醤dose a inyectar m醩 liquidez a una pol韙ica econ髆ica idiota y suicida; con una oposici髇 unificada para las elecciones parlamentarias y la cobard韆 sin l韒ites de los gobernadores y l韉eres del PSUV para cambiar el rumbo del pa韘, el oficialismo ha perdido todo poder de negociaci髇 para salvarse. La troika Maduro-Cabello-Arreaza se mantiene sobre mentiras y bayonetas. Pero, las mentiras ("guerra econ髆ica") ya s髄o convencen al 20% de la poblaci髇 y el tiempo de las bayonetas se acaba. En menos de dos a駉s, una troika de ineptos y prepotentes ha despilfarrado la herencia de lucha popular de generaciones; desprestigiado la alternativa del Socialismo del Siglo 21 y creado las condiciones para la reconquista del poder por la oligarqu韆 y el imperialismo.

2. Econom韆 pol韙ica del debacle
La crisis terminal es resultado del fallido intento de la Nueva Clase Pol韙ica "bolivariana", de monopolizar el poder pol韙ico monopolizando el plusproducto petrolero. En un raro momento de verdad, el Gobernador del estado Anzo醫egui, Arist骲ulo Ist鷕iz, reconoci p鷅licamente (14.7.2014) esa estratagema: "El control de cambio en Venezuela no es una medida econ髆ica, es una medida pol韙ica. Porque si nosotros quitamos el control de cambio, ustedes sacan los d髄ares y nos tumban. Mientras gobernemos tendremos que tener control de cambio. [匽 Y tendremos que amoldarnos, con control de cambio, a manejar la econom韆".
Dirigir un pa韘 a trav閟 del control del plusproducto --medida recomendada por Fidel a Ch醰ez--- es una pol韙ica correcta. De hecho, todas las clases dominantes del mundo lo hacen. Pero, hay que saber hacerlo. Y ah, la troika ten韆 todo resuelto. Delante de sus narices, Evo Morales, Rafael Correa, Lula y Daniel Ortega, aplicaban exitosamente el know how del desarrollismo criollo viable en Am閞ica Latina. Simplemente, ten韆n que entender y asimilar la dial閏tica de este desarrollismo. Pero, su incultura, arrogancia e ideolog韆 delusional (delusional thinking) lo impidieron y llevaron la econom韆 nacional al actual panorama desolador. Las cifras del PIB, del d閒icit fiscal, de la inflaci髇, de las reservas internacionales, de la sobrevaluaci髇, etc., describen el panorama con precisi髇; mientras que el precio bajo del petr髄eo y la incapacidad de someter mercantilmente a Arabia Saudita, Irak y Qatar, aborta las esperanzas de una pronta recuperaci髇.

3. Se asoma el Leviat醤
En su sobreestimaci髇 infantil del poder del Estado frente a la sociedad, y su hybris generalizada, la nomenclatura del PSUV convirti la crisis econ髆ica en crisis pol韙ica. Su receta de autodestrucci髇 consta de tres elementos: a) no hacer las reformas necesarias cuando ten韆 el poder de negociaci髇 necesario, despu閟 de la elecci髇 de Maduro; b) no entender que su mentira de "guerra econ髆ica" ten韆 un ciclo de manipulaci髇 efectiva limitado, como toda propaganda; c) al obligar al ciudadano a presentar documentos de identidad, registrarse, someterse a controles biom閠ricos, conculcarle sus derechos civiles y constitucionales (prohibici髇 de pernoctar fuera de supermercados) etc. ---y toda esta parafernalia para comprar un kilo de papas (sic)--- lo humillan, muestran que su modelo econ髆ico es inviable y exhiben la cara de Leviat醤 del Estado (policiaco).

4. La negaci髇 de China
El gobierno chino ha tenido tres fases en su trato con la troika. Cuando --por default-- la troika lleg al Palacio de Miraflores, Beijing crey en los reportes triunfalistas de los bur骳ratas de su embajada, de que todo iba viento en popa. Cuando los 韓dices de disfuncionalidad de la troika se hicieron m醩 evidentes, Beijing acept que hab韆 una alta probabilidad, de que fracasara. Pero, para proteger sus inversiones de alrededor de 50 mil millones de d髄ares, por razones de Estado y geopol韙ica, decidi seguir apoyando, para evitar el peligro de un gobierno de derecha pro-gringa. Sin embargo, con el fracaso de la desesperada e improvisada visita de Maduro a China, Rusia y los pa韘es de Medio Oriente, qued claro que Beijing ha abandonado la esperanza de que la troika pueda salvarse. Le neg a Maduro la liquidez necesaria ($16 mrd) para mantener su reality show" de "socialismo" hasta las elecciones. Para Beijing, la troika ya ha entrado en un de facto default pol韙ico-econ髆ico. Es una conclusi髇 nada dram醫ica ni sorprendente. Simplemente reconoce una verdad objetiva que en lo econ髆ico ya hab韆 sido evidenciada por m鷏tiples instituciones financieras del Capital.

5. Las mayor韆s se van el fin del Chavismo
La sentencia al colapso de la troika est escrita en la evaluaci髇 de su gesti髇 en las 鷏timas encuestas nacionales. El 84% de la poblaci髇 considera la situaci髇 del pa韘 mala o muy mala; el 74% piensa que la gesti髇 de Maduro es mala; el 72% no creen "nada" de las declaraciones del Presidente sobre la econom韆; el 70% no quiere que siga m醩 all del 2016; el 86% lo considera responsable de las colas; la presencia de los militares en el gobierno es considerado malo por un 70% y el 75% cree que la situaci髇 econ髆ica es ahora peor o mucho peor que hace un a駉.
Maduro es, hoy d韆, un general sin tropas. Pero, peor, sin espacios de maniobra: el 80% de los encuestados est en contra de una devaluaci髇 del bol韛ar; el 70% en contra del aumento de la gasolina; el 85% rechaza las expropiaciones como mecanismo para resolver la crisis y m醩 del 90% considera indispensable un acuerdo entre el sector p鷅lico y el privado para enfrentar la crisis.

6. La Batalla decisiva y el colapso de la 5ta Rep鷅lica
La troika y su sumisa nomenclatura entran ahora a la batalla decisiva por el poder. Pero, comandan una fuerza fantasma. No tienen programa, ni cuerpo dirigente, ni narrativa o m韘tica de guerra, ni tropas (apoyo popular/clase media), ni dinero. Es decir, carecen de los recursos b醩icos para vencer. Y, aunque en la guerra se cuentan los muertos despu閟 de la batalla, es obvio, que el destino de la batalla est sellado.
Ante esta situaci髇, al 40% de los ciudadanos que no quieren votar ni por la troika moribunda, ni por la derecha unificada de Capriles-Falc髇-L髉ez, les queda un solo camino de acci髇, para garantizar su futuro y el de la Patria. A semejanza de Grecia y Espa馻 (Syriza, Podemos), formar un nuevo partido pol韙ico de centro(-izquierda) que acaba con el est閞il bipartidismo venezolano.

Heinz Dieterich