Síguenos en: Menu

Sociedad improductiva


Marzo 11, 2015

Al observar a diario las colas frente y dentro de las empresas vendedoras de alimentos y otros productos, pienso en el drama que significa para la mujer que pasa horas al sol, con hambre, a ver si consigue harina, arroz, azúcar, pañales o muchos otros bienes. También reflexiono en la pérdida para el país de que centenares de miles o quizá millones de venezolanos, en lugar de trabajar y producir, pasen su tiempo así. No aportan nada a su país. No porque no quieran, sino porque no tienen empleo o, si lo tienen, ganan mucho menos asistiendo a él que comprando mercancía, bien sea para su uso o para revenderlo. Así fue en la Unión Soviética durante 70 años y es hoy en Cuba. Un joven, luego de 15 años o más de estudios se gradúa de profesional para que, si consigue trabajo, gane poco más del salario mínimo. Un maestro, médico de hospital, profesor de liceo gana hoy 5 ó 10 veces menos en poder adquisitivo que hace 15 años. ¿Cómo podemos extrañarnos que millón y medio de venezolanos, en su mayoría trabajadores y preparados, hayan marchado al extranjero?

No vale la pena depositar en un Banco. Acá se consigue 8% y, como máximo, el 15% de intereses al año. Al terminar el 2014, con inflación oficial del 68% el dinero les valía mucho menos. La inflación por cierto no es un terremoto, ni un fenómeno natural que padecemos. Si yo fuera haitiano, con 200 mil muertos en un terremoto hace pocos años, y la destrucción de muchas viviendas y fábricas, podría entender que no es su Gobierno el causante del desastre. Pero la inflación no es un fenómeno natural. Viene de la emisión de dinero inorgánico por el Banco Central de Venezuela. Luego de tomar en cuenta la conversión de 1000 bolívares por uno "fuerte", hoy circula más de 2 billones (millones de millones) de bolívares "fuertes", 190 veces más que en 1998. Es decir, que por cada billete de 100 que circulaba entonces, hay hoy 190. Con una producción que, en algunos rubros es igual o menor que hace 15 años, y en pocos superior, ¿Cómo extrañarnos del nivel de inflación más alto del mundo?

Sumémosle a lo anterior la inseguridad personal unos 25 mil muertos al año (2014) versus 4500 en 1998. Una corrupción abierta que deja pequeña a la de los gobiernos de la sociedad civil (1958-1998).

Otros aspectos de la improductividad recientes en Venezuela son esas cadenas interminables donde Ministros y altos funcionarios disfrutan o sufren horas de discursos, los controles de precios, la exagerada inamovilidad laboral (salvo en el Gobierno donde se despide con o sin razón) la falta de insumos y repuestos, los secuestros, el contrabando…Por último, la deuda pública (incluso PDVSA y los Fondos Chinos) que con la deuda comercial (líneas aéreas, farmacéuticas, etc) hoy pasa los 200 mil millones de dólares, ocho veces más que en 1998. Con razón en lugar de clasificar esa deuda como AAA en los años cincuenta, hoy Standard and Poors nos ubica como CCC, nivel 26 veces inferior. El riesgo país, el más alto hoy en el mundo, pasa de tres mil puntos. Significa que el mercado internacional de capitales, para comprar deuda venezolana en dólares, exige rendimientos de más del 30% anual. El riesgo país de Grecia es de mil puntos. Los de Perú, Chile y Colombia apenas de 200 puntos o algo más. Así nos ven en el exterior, producto de las malas políticas económicas y de la falta de Instituciones.

Alfredo Rincón

alfredorin@hotmail.com