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Rumbo al abismo


Agosto 25, 2014

El gerente que fracasa, lo primero que tiene que hacer es reconocerlo. El gobierno debe admitir que todas las medidas económicas que han implementado hasta ahora han sido un fracaso. En Venezuela nos hemos empobrecido, la obtención de productos de la cesta básica se ha convertido en una calamidad, escasean los insumos en hospitales y clínicas privadas, muchos medicamentos están desaparecidos, los servicios públicos colapsados, muchos sectores sin agua, otros bajo un fuerte racionamiento, los apagones son una constante y pese a ello aumentan la tarifa eléctrica.

Para cambiar este desastre el gobierno tiene que hacer un mea culpa, enmendar el error y acometer urgentemente las políticas que permitan sacar al país de la crisis. Los venezolanos tenemos derecho a exigir que haya un cambio de modelo, porque somos 30 millones de accionistas de una gran empresa que se llama Venezuela, no pueden seguir manejando el país como una hacienda, el Presidente de la República debe administrar eficientemente los dineros públicos e implementar, junto a su gabinete, las políticas que den bienestar, no para que la gente vea como merma cada día su poder adquisitivo.

Mientras el país se encuentra al borde del abismo, la rectificación no llega, el gobierno sigue empeñado en correr la arruga y desconocer que no ha acertado, que los controles que ha aplicado en materia de precios, el cambiario, ha dado lugar a niveles escandalosos de corrupción. Hasta ahora se hace cuesta arriba creer que los que tienen la responsabilidad de gobernar estén en capacidad de implementar un cambio en las políticas. Cuando anuncia que vamos hacia una economía socialista tenemos la certeza que no hay viabilidad para hacerlo. Habría que recordar cuando Francois Mitterrand llegó a la presidencia de Francia, lo primero que hizo fue expropiar una serie de empresas, aplicando la economía socialista. A los seis meses, Francia estaba quebrada, por lo que Mitterrand tuvo que concertar con el sector privado, que es la forma viable y expedita de poder garantizar una economía en crecimiento, la generación de empleo y, por ende, ciudadanos felices y satisfechos. En Venezuela tenemos 15 años de desaciertos y hasta el momento no hay signos de que podría por lo menos considerar un cambio de rumbo.

Como venezolano uno desearía equivocarse, porque todos estamos siendo perjudicados, pero la realidad es contundente, el país está al borde del abismo. La gente pasando penurias, mientras un grupo de privilegiados amasan fortunas gracias a los grandes negocios que han podido hacer beneficiándose de los controles.

Noel Álvarez
Coordinador Nacional de "Gente" Generación Independiente

@alvareznv