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Por qué fracasan los países por OSCAR ARNAL


Marzo 08, 2016

Leo el libro que lleva el título del artículo, escrito por sendos profesores de Harvard y MIT, y les comento las tesis centrales: países similares pueden desarrollarse muy desigualmente, caso típico el de las dos Coreas, que por siglos fueron la misma nación. La del Sur con instituciones inclusivas, una economía abierta, tecnificada e innovación, y mucha seguridad jurídica. Mientras la del Norte: cerrada, pobre y anclada en el pasado. Gobernada por una dinastía nepótica y excluyente. El resto es historia. La comparación, y la abismal diferencia entre una economía de mercado y rica, y otra en control del Estado y arruinada, se estudia en casi todos los países del globo.

Escriben los autores, sobre lo beneficioso que es la sana competencia y el darle garantías a la propiedad privada. Explican que los países con instituciones políticas más plurales, democráticas e integradoras son los que tienen más oportunidad de generar una espiral virtuosa, frente a la viciosa, que producen los autoritarios. Responsabilizan a las oligarquías, a los monopolios y a los políticos que pretenden enquistarse para siempre en el poder, del fracaso. La riqueza está asociada a la libertad, enemiga de los tiranos. Se muestran contrarios a la explotación de personas y recursos. Critican cómo las élites poderosas, son responsables del fracaso cuando manipulan las reglas para beneficiarse, dañando al bien común.

La economía y la política están tan unidas, que sólo la sinergia y el equilibrio entre ambas, y una coalición creciente, nos pueden conducir al desarrollo sostenido. Abogan por democracia económica y política.

Si se leyeran y entendieran este libro quienes nos gobiernan, concluirían ante el momento histórico, que las instituciones represivas que sostienen, conducen al abismo y a la decadencia, y que es necesario un cambio político y económico ya, junto al reto de la innovación progresiva.

Más allá del libro, hay que gobernar dando el ejemplo, poniendo los principios y valores del humanismo cristiano por delante: la dignidad de la persona, la solidaridad, la subsidiariedad, el bien común y la búsqueda de la paz. Importante es crear un modelo productivo que vaya más allá del consumismo, del rentismo y apuntale la búsqueda de la verdadera felicidad.

oscar.arnaln@gmail.com @OscarArnal

Oscar Arnal