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Pecado de idolatría


Septiembre 12, 2014

Para poder comprender la desfachatez suprema de recitar el "Chávez Nuestro" en el Congreso del PSUV, es menester referirse a la ética revolucionaria, partiendo de una interrogante fundamental: ¿Tiene el socialismo real ética alguna? La respuesta es un no rotundo!. Los socialistas que calcan el modelo castro-comunista implantado por Chávez en Venezuela, carecen de la ética clásica, la tradicional, a la cual se refieren las religiones llamadas "Del Libro" (Judaísmo, Cristianismo e Islám). Aunque la izquierda y sus cómplices hablan de la ética revolucionaria, e incluso, de democracia, esos conceptos no se les puede entender como tales, sobretodo, por carecer de las barreras del respeto por el pensamiento y el credo de los demás, por los Valores Humanos, la decencia, y la dignidad del ser. Lo de ellos es otra cosa. Dicen ser demócratas observadores de la ética, solo para darle fachada legal y legitimación a las constantes violaciones de los derechos de los opositores en que frecuentemente incurren. Todo esto confunde desde luego, dejando a la gente perpleja.

Surge otra interrogante: ¿Si hablan de ética; a qué se refieren? ¿Qué es ético para los socialistas? Ahí está el meollo de la cuestión, que permite entender la estrategia de la izquierda mundial y sus cómplices. La ética revolucionaria tiene un principio fundamental con su consecuencia ineludible: El imperativo de la lealtad y obediencia perruna absoluta a los designios del líder de turno que llegó al cargo únicamente para mantener, defender las prerrogativas y sostenerse en el poder. Para ello se valen de todo un repertorio de torceduras, táctica de abuso de poder, corruptela, caradurismo y la mentira sistemática a través de la propaganda radial y televisiva, los medios de comunicación social impresos, "lobbies" internacionales, etc., para con ello lavarle el cerebro a la gente y hacer que no entiendan nada ni se percaten de la gran impostura que es el sistema totalitario de la revolución socialista del Siglo XXI (Comunismo a la cubana). Eso mismo hicieron Stalin, Hitler y Mussolini, entre otros, en sus épocas.

En resumen, los revolucionarios carecen de ética y honestidad ciudadana y por eso mentir es válido, robar y corromperse es bueno; saquear el tesoro de la nación para dárselo a Fidel y a los demás cómplices dentro o fuera del país, es legítimo.

Ese viene a ser el corolario, lo central, si se quiere, de todo este asunto: La ética revolucionaria socialista se reduce a que todo lo que beneficie a la revolución, es bueno; mientras que todo aquello que la perjudique, que contribuya a quitarle la careta de farsante, es malo.

Por eso Chávez enseñaba a robar al hambriento y ahora la absurda diputada Estrella Uribe, haciendo su papel de tonta útil, recita el "Chávez Nuestro", un mamometro rastrero con visos de herejía, blasfemia y pecado de idolatría. El chavismo está procurando crear un mito de Chávez, como el nuevo Cristo Redentor de Latinoamérica y con ello consolidar la revolución al servicio de Cuba. Deberían más bien rezar por el alma del difunto, que en estos momentos se encuentra sumamente necesitada de perdón, redención espiritual y misericordia divina, por tanto daño y maldad que hizo en vida. Pero el peor ciego es el que no quiere ver.-

Kaled Yorde