Síguenos en: Menu

Nunca digas de esta agua no beberé


Enero 11, 2016

Jamás se debe decir de esta agua no beberé, según lo expresa un viejo adagio popular. Quien lo diga, corre el riesgo de quedar mal parado. Este es el caso que le ocurrió al oficialismo en Venezuela, quien nunca se cansó de asegurarle a su audiencia a lo largo de estos últimos 16 años que "no volverán". De igual modo este otro eslogan: "Uh Ah, Chávez no se vá".

Es el caso que la oposición si volvió y Chávez es el que se fue, puesto que como lo dice otro sabio adagio, "no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista". Igualmente, la lengua es castigo del cuerpo.
Ya instalada la mayoria calificada democrática de diputados en sus respectivos curules, deberán asumir la inmediata y difícil tarea de la reconstrucción del país y la institucionalidad perdida. La agenda del momento deberá hacer énfasis --ya lo habíamos señalado en la pasada entrega--, en primer lugar, la aprobación de la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional que libere a los presos políticos encarcelados, así como también a los perseguidos y exiliados del régimen tiránico de Nicolas Maduro; y en segundo lugar, la degoración de un sin número de abusivas leyes aprobadas vía habilitante por el difunto Chávez y ahora por Maduro, muy puntualmente, la Ley Plan de la Patria, que viene a ser la definitiva transición del sistema de libertades políticas y económicas en Venezuela hacia el comunismo castro-cubano.

De estas dos primeras tareas fundamentales se erigen cual tenebroso muro alambrado, una serie de aristas que pondrán nuevamente a prueba la voluntad del Ministro de la Defensa, General Padrino López y los demás integrantes de Las FANB. ¿Estarán dispuestos a obligar al Poder Ejecutivo, a la Fiscalia General y a los Tribunales Penales competentes, --apéndice del presidente-- a librar las respectivas boletas de excarcelación que abran las puertas de los calabozos de Ramo Verde y el Helicoide? ¿Harán cumplir las leyes que apruebe la Asamblea Nacional o mas bien crearán nuevas trabas, haciéndolas nugatorias? ¿Cesarán con las brutales represiones y la sistemática violación de los Derechos Humanos?.

En lo que respecta a la nefasta Ley del Plan de la Patria, deberá la misma ser inmediatamente derogada y totalmente extirpadas hasta las raíces su normativa y reglamento, por ser ésta absolutamente inconstitucional y acérrima enemiga de la propiedad privada y la iniciativa empresarial y agraria, lo que tiene al país sin alimentos ni insumos del día a día.

¿Serán capaces los militares venezolanos de construir una patria democrática y libre en el verdadero sentido de la expresión? La Unidad Nacional y el país entero estarán pendientes y con ojo avizor a partir de éstos momentos.

Kaled Yorde