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Nuestro Esequibo (II)


Mayo 14, 2015

La publicación del memorándum Mallet-Prevost (1949) dio mayor base a la posición venezolana, desde 1899, de no convalidar el Tratado de París, que nos despojaba, sin base jurídica, de un área de tres veces la superficie terrestre del Zulia, con enormes riquezas en potencial hidráulico, bosques, oro, diamantes, petróleo, gas, bauxita, manganeso, uranio, hierro, cobre y carbón, que sepamos. Ya en 1948 el gobierno de Rómulo Gallegos, en la conferencia de Estados Americanos en Bogotá, que crea la OEA en sustitución de la Unión Panamericana, deja constancia de su reclamo sobre el Esequibo ante la Gran Bretaña. En 1951, 1954, 1962, 1963 y 1964, diferentes gobiernos venezolanos mantienen vivo tal reclamo. Mientras, los guyaneses, ya con autonomía interna, van acercándose a la independencia. Semanas antes de concederse ésta, Venezuela, Gran Bretaña y Guyana firman el Acuerdo de Ginebra, el 17 de febrero de 1966. En el artículo 1º de ésta, se crea una comisión Mixta para "buscar soluciones satisfactorias para el arreglo práctico de la controversia". En su art. 5º se señala que ningún acto o actividad generará soberanía sobre el territorio en controversia.

Al independizarse Guyana, el 74% de "su territorio" de 214.970 Km2 es nuestro Esequibo. La población, aún hoy, de toda "Guyana" es de unos 800 mil habitantes. Además, en nuestra Patria, especialmente el estado Bolívar, residen unos 60 mil, muchos de ellos venezolanos por nacimiento, si es que nacieron en el territorio esequibo. Al iniciarse las conversaciones, fue evidente que Guyana no estaba dispuesta a cumplir el Acuerdo.

RUPUNUNI
En los primeros días de enero de 1969 hubo un alzamiento de nativos del Rupununi. Ésta es un área de nuestro Esequibo, a un margen de ese río, con sabanas dedicadas a ganado y extracción de balatá. Guyana acusó al gobierno de Raúl Leoni de haber instigado la rebelión. Aunque ello pareciera razonable, es de advertir que el gobierno de Georgetown había desconocido meses antes los derechos sobre las tierras de ganaderos y amerindios, por lo que hubo un legítimo y real motivo de aquéllos, que reclamaron un gobierno autónomo. Ello ocasionó la venida de centenares de amerindios que obtuvieron refugio en el resto de Venezuela. Guyana aprovechó, a través de las Naciones Unidas y del Movimiento de No alineados, de presentarse como víctimas del imperialismo venezolano.

PROTOCOLO DE PUERTO ESPAÑA (1970)
A las pocas semanas, asumió la Presidencia el Dr. Rafael Caldera (1969-1974). En su periodo, le tocó una situación difícil desde el punto de vista de las relaciones con los vecinos. En Colombia, que iniciaba con nosotros en Roma negociaciones sobre las aguas del Golfo, se "temía" una agresión venezolana, los gobiernos militares del Brasil promovían la colonización del Norte, que ha acabado con enormes reservas de bosques y oxígeno. Sólo en ese contexto, se explica la firma el 18 de junio de 1970 del Protocolo de Puerto España. El ya citado acuerdo de Ginebra (1966) establecía (art. 4º) que si en los 4 años contados a partir del Acuerdo, la Comisión Mixta no llegaba a una solución, Venezuela y Guyana escogerían uno de los medios de solución pacífica previsto en el art. 33 de la Carta de las Naciones Unidas. La Comisión Mixta había celebrado 17 reuniones. El gobierno de Caldera con Arístides Calvani de Canciller, en el contexto de que no había un ambiente internacional favorable a nuestro reclamo, prefirió mantener la controversia entre nosotros, Guyana y el Reino Unido. En ese Protocolo de Puerto España se congelaba por 12 años (hasta 1982) la reclamación. Ello provocó la renuncia de nuestro Embajador en Gran Bretaña, el Dr. Jorge Olavarría. Presentado para su ratificación al Congreso Nacional, éste no tomó decisión. Es de reconocer que durante esos 12 años, Venezuela rechazó el otorgamiento de concesiones, y otras medidas unilaterales de Guyana. Ello ahuyentó en varias ocasiones a transnacionales de explotar allí minerales. Al terminar la vigencia del Protocolo en junio de 1982, el Presidente Herrera Campins no accedió a una prórroga y rechazando la intervención de organismos internacionales, lleva al Secretario General de la Naciones Unidas la búsqueda de un mecanismo de solución. Por cierto que en ese junio de 1982 estaba culminando la guerra por las Islas Malvinas, entre Argentina y Gran Bretaña.

BUENOS OFICIANTES (DESDE 1989)
Luego de varios años, en 1989, el Secretario General de la ONU, de acuerdo con los países en controversia, opta por el mecanismo de facilitar las negociaciones mediante los buenos oficios de un tercero, elegido de común acuerdo. Lo han sido Alister Mc Intyre (de Granada), Oliver Jackman (Barbados), fallecido en 2007 y Norman Girvan (Jamaica), desde 2010. Obsérvese que la intransigencia de Guyana ha impuesto que los 3 "buenos oficiantes" han sido del Caribe de habla inglesa, de países amigos de Guyana.

LAS AGUAS
Obviando algunos aspectos por falta de espacio, señalemos de una vez que en 1968, Raúl Leoni (Decreto 1152), fijó el Mar Territorial del Esequibo, venezolano al serlo toda la costa hasta ese río. En 1988, Lusinchi señaló la Plataforma Continental del Esequibo. Sin que signifique que no haya habido errores anteriomente, señalemos cuatros hitos en los últimos años. En 2000 el Presidente Chávez rechaza la posible instalación de bases de lanzamiento de satélites por E.U.A en el territorio en reclamación. Muy bien. En 2004 el Presidente Chávez declaró que su Gobierno no sería un obstáculo para cualquier proyecto de explotación nacional de recursos en la zona en reclamación. Muy mal. A partir de 2007, en declaraciones públicas ha añadido que las exigencias venezolanas sobre el Esequibo se debían a presiones de los gobiernos norteamericanos en contra del entonces régimen izquierdista de Guyana. Peor. El cuarto punto es el reciente comunicado conjunto de Venezuela y Guyana, donde se menciona la controversia sobre las aguas, sin recordar la previa y fundamental sobre las tierras.

CONCESIONES
Además de las que fueran impedidas por Venezuela desde 1966 a 2000, más que todo en la última década, Guyana ha dado concesiones en: oro (15), diamantes (3), petróleo (4) y represas hidráulicas (4).


POLÍTICA DE ESTADO
Debe el Gobierno Nacional entender que la política exterior nos afecta para siempre. Las declaraciones y notas de un Presidente o Canciller pueden dar argumentos a la otra parte, en este caso Guyana. El Gobierno debería restablecer la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, que funcionó por décadas. Tomar en cuenta la posición del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional, de CONADE y en general, de las Fuerzas Armadas, del Instituto de Estudios Fronterizos, las Academias, la Escuela de Estudios Internacionales (UCV). También de expertos como el G.D. (Ej.R) Oswaldo Sujú Raffo, Sadio Garavini, C.A. (R) José Chachati, Aníbal Martínez, Rafael Sureda Delgado y otros que injustamente se me escapan, pero que como venezolanos estudiosos puedan aportar en la defensa de nuestros derechos.

Alfredo Rincón

alfredorin@hotmail.com