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Neuro Villalobos Rincón: EL AGUA SUCIA DÉJALA CORRER


Septiembre 26, 2016

"El fundamento de la democracia es la fe en la capacidad de la naturaleza e inteligencia humana." John Dewey.

Desde los tiempos del extinto presidente, el gran culpable de esta calamidad nacional, el régimen ya había dispuesto mantenerse a perpetuidad en el poder. Sin embargo, trató de cuidar las formas, de mantener las apariencias aunque siempre pasó por encima del fondo de las prescripciones de nuestro ordenamiento legal. En el camino, las instituciones siempre se encargaron de darle visos de legalidad a las tropelías, arbitrariedades y caprichos del gobernante. Ahora se continúa con la práctica despótica, sólo que desde el 6 de diciembre pasado, cuando la oposición conquistó la Asamblea Nacional, el régimen se ha visto forzado a utilizar la garrocha jurídica, que supone un mayor esfuerzo, no importa que tumbe la vara, porque cuenta con la parcialidad de los árbitros, quienes se encargan además de desajustar las cámaras.

La gran mayoría de los venezolanos seguimos compitiendo en una carrera con obstáculos cada vez mayores y con los mismos árbitros inescrupulosos. Ya el régimen optó descaradamente por declararse el campeón de la ilegalidad; a la justicia la vistió con toga de vana retórica y los otros poderes compiten en genuflexión e incondicionalidad, olímpicamente. La presión por el revocatorio presidencial ha puesto al desnudo las inmundicias del régimen y sus torvas intenciones. No podemos esperar otra actitud que no sea el irrespeto y el atropello a los principios y valores de la democracia, de la cual sólo nos quedan retazos.

El régimen decidió poner en máxima tensión el fuelle, el coraje y la inteligencia de la dirigencia política de la alternativa democrática, así como, la paciencia y el aguante de un pueblo que subsiste en los linderos de la miseria, pero que se resiste a la ignominia de vivir sojuzgado por los falsos profetas de su redención.

No obstante, no debemos permitir que cunda la desesperanza que es el propósito del régimen. Ya éste decidió que no quieren referendo ni ahora, ni nunca. Ya no quieren una elección más. Ya les incomoda la "democracia participativa y protagónica" que tanto pregonaba demagógicamente el gran gurú de la falsedad. Quieren tener el poder eternamente, sólo que la gente percibe el final de la obra de este costoso espectáculo bufo. Tenemos que asistir al referendo con gallardía y con ánimo. Convencidos que estamos cerca del cambio que nos propusimos sin violencia y en paz. Tenemos que demostrar que la salida va a ser electoral. Que no queremos mártires, porque contrariamente a lo expresado por Nietzsche, queremos permanecer limpios entre los hombres, y que no es necesario que aprendamos a lavarnos las manos con agua sucia.

NEURO VILLALOBOS RINCÓN