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Neuro Villalobos: La segunda independencia


Abril 08, 2018

¨Estoy convencido de que la Venezuela chavista ha desvirtuado, falsificado y utilizado la historia a extremos pocas veces vistos.¨Enrique Krauze
Tal como lo dice el autor de la cita, chàvez en vez de escribir la historia prefirió apropiársela, quiso inscribirla en su propia vida, pero, afirma, su piadosa sacralización idolátrica, era, en el fondo maquiavélica. Su admiración por Bolìvar era genuina, pero la adopción del mito fuè fría y cerebral. Chàvez teatralizò, hasta el delirio, la gesta independentista y el culto a Bolìvar.
En Venezuela asumimos que la historia se explica a partir de esas dos grandes líneas mìticas; ningún otro hecho logra superarlos en nuestro recorrido vital, pareciera que ningún otro episodio ha sido relevante ni antes ni después de la independencia, ni ningún otro hombre se equipara a la genialidad de Bolìvar, como dice Ana Teresa Torres: ¨Bolìvar se constituye en el héroe del éxodo que lleva a su pueblo a la redención, pero, además, al hacerlo construye su origen ( es el hijo amado que salva a la naciòn de su pasado) y su destino (es el padre providente que conduce su futuro)".
Valga la salvedad, como también lo dice la autora, que al considerar la independencia y a Bolìvar como mitos, no se persigue disminuir o tergiversar la naturaleza de su significación universal y su importante determinación en nuestra historia.
Lo que deseo resaltar es que ha habido otros hechos y han existido otros hombres que han escrito y han sido expresión de la venezolanidad que merecen, no un culto, pero si ser enaltecidos por la búsqueda incesante de una segunda independencia, y también otros, que deben pasar al olvido, que han querido retrotraernos a un pasado que ya no existe, en lugar de colocarnos en el sendero del progreso, del avance científico y tecnológico que nos ayude a acortar la distancia que nos separa de otros países que han logrado su bienestar y desarrollo. No debemos seguir conduciendo al país aferrados al pasado teniendo un presente desolador y un futuro incierto, pero promisor.
Con chàvez y su teatro del socialismo del siglo XXI, se pretende revivir ambos mitos, se quiere, inútilmente, construir una iglesia en torno a un personaje que en su epitafio debería rezar: " aqui yace un hombre que todo el mal lo hizo bien y todo el bien lo hizo mal"; es que chàvez, tal como lo describe el Dr. Pino Iturrieta, ¨orquestò la màs impresionante escenificación teologicopolitica vista en Amèrica Latina¨.
De su delirio por el poder provienen todos estos males que nos aquejan y que han multiplicado sus herederos. La gesta por la segunda independencia que nos libere del narcotráfico, del narcoterrorismo y del asalto a nuestras riquezas por parte de la poderosa alianza religiosa y delincuencial mundial, no debe ser un mito ni necesita de caudillos poseídos por una locura infernal; ella necesita de ciudadanos decididos, sensatos y con ideal de patria, unidos en torno a la gran visión de volver a tener una Venezuela libre. Para reescribir nuestra historia, reconstruir al país y hacer efectivos los principios y valores plasmados en nuestra carta magna.