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Neuro Villalobos: El Futuro nos obliga


Octubre 07, 2018

"A menos que tengas 80 años, tendrás que reinventarte repetidas veces en las próximas décadas."Yuval N. Harari.
En esta lucha diaria que tenemos los venezolanos por sobrevivir se hace cada vez más difícil leer, tanto por razones de tiempo, como de costo y disposición de internet. Aprovechando la diáspora familiar y la visita a uno de mis hijos radicado en el Estado de Florida, tuve la oportunidad de visitar una Biblioteca pública, sistema que funciona excelentemente bien, donde pude obtener en préstamo el libro en español del autor de la cita, titulado: "De animales a Dioses". Una breve historia de la humanidad.
Un libro interesante, provocador, que aumentó aún más mi preocupación por el futuro de la educación en Venezuela. Mientras el mundo se mueve aceleradamente en zonas insospechadas de nuestras vidas, propias de la ciencia ficción, nosotros involucionamos metidos en un proceso de ideologización atrasado y empobrecedor.
SeñalaHarari que "el ritmo del desarrollo tecnológico conducirá pronto a la sustitución del "homo sapiens" por seres completamente distintos que no solo poseen un físico diferente, sino mundos cognitivos y emocionales muy distintos", y que además, "nos costará mucho aceptar el hecho de que los científicos puedan manipular los espíritus al igual que los cuerpos y que, por lo tanto, futuros doctores Frankestein podrán crear algo distinto a nosotros".
Esto es asombroso. Increíble e imposible dirán muchos, pero el autor rebate esas expresiones con ejemplos porque para él la revolución científica no ha sido una revolución del conocimiento, sino una revolución de la ignorancia. En realidad, con todo y el avasallante ritmo de los avances científicos y tecnológicos, es mucho más lo que ignoramos que lo que sabemos.
Después de todo su análisis histórico, económico y religioso, una de sus conclusiones es que "hoy en día el homo sapiens está a punto de convertirse en un Dios, a punto de adquirir no solo la eterna juventud, sino las capacidades divinas de la creación y la destrucción", sólo que, y he allí el gran peligro, tenemos muy poca idea de qué hacer con todo ese poder; y concluye su obra con una gran pregunta sobre la que todos debemos reflexionar: "hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren?".
Muchas personas no lo leerán; entre quienes lo hagan, una gran proporción lo desechará como una historieta más, pero, quienes estamos pendientes de las grandes inquietudes del ser humano seguramente lo tomaremos un poco más en serio.
Los venezolanos estamos librando una gran batalla contra el desbarajuste económico y moral del país y contra la ignoranciade la mediocridad entronizada en el poder que aún consideran las ideas marxistas como revolucionarias, sobre todo los militantes de esa izquierda borbónica a la que ya hiciera referencia Teodoro Petkoff, que no olvida pero que tampoco aprende.
Tenemos que incorporar en el diseño inteligente de un nuevo país, un sistema educativoque sustentado en las realidades del presente, prepare al ser humano, al venezolano, para dar respuesta a las grandes interrogantes del futuro. Seguir pensando que todo individuo será libre de hacer lo que le plazca es inevitablemente una estafa al concepto de igualdad. Pensemos, y en consecuencia, actuemos. El futuro está entre nosotros, y nos obliga.