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Navidades biométricas


Noviembre 10, 2014

Decretar la felicidad no es posible, la felicidad, que para la mayoría significa bienestar espiritual y material, no radica en que el gobierno venda alimentos de la cesta básica y los ingredientes para las hallacas a "precios justos". Muy mal está el gobierno para que muestre como su principal atractivo cumplir con lo que está obligado: garantizar el suministro de alimentos y productos de la cesta básica. El "Plan Navidades Felices 2014" busca tapar la grave escasez de productos que se registra en el país, disfrazar la altísima inflación que hace que el salario no alcance para adquirir lo que la gente necesita para vivir.

A la "felicidad" el gobierno le pone límites: le aplica a las compras el sistema biométrico en la red de distribución de la Misión Alimentación. Desde Los Próceres, el vicepresidente para el Área Económica, Rodolfo Marco Torres, indicó que "el objetivo es que los alimentos lleguen a todas las familias venezolanas, por lo que el sistema biométrico también impide que se hagan compras "exorbitantes y reiteradas". Ya el gobierno no confía en la gente, en su gente, en el hombre y en las mujeres "nuevas" formadas en socialismo, para los que no es concebible que se dejen atrapar por el consumismo que caracteriza el capitalismo y que hagan compras exorbitantes y reiteradas. ¡Cómo han cambiado las cosas!

De la época navideña del año pasado recordamos el famoso "Dakazo", en el que muchos compraron productos a precios de "gallina flaca" .Esta vez no hay el mismo entusiasmo frente a la llegada de la época navideña, en todas partes lo que se oye son quejas ante los altos precios de los alimentos, la escasez de productos, la falta de variedad en la oferta. No se puede ser feliz si no hay medicinas, si tienes que estar en la calle desde la madrugada, haciendo cola para comprarles los pañales a tus hijos.

¿Navidades felices? Ojalá lo fueran, no se puede ser feliz viendo cómo la violencia enluta a miles de familias en todo el país. En un país a oscuras, donde uno que otro bombillo del alumbrado público titila, en donde las calles se observan solas después de las 9 de la noche, en un país donde las rejas de protección, el cercado eléctrico y las casetas de seguridad en calles cerradas, son la constante. ¡No es fácil festejar! El verdadero significado de la Navidad es celebrar la llegada del Niño Jesús. La tradición en Venezuela es intercambiar regalos, disfrutar los afectos, mostrar solidaridad. Se equivoca el gobierno cuando quiere supeditar la felicidad a la compra de alimentos. La gente, sus sentimientos, están por encima de eso.


Noel Álvarez
Coordinador Nacional de "Gente" Generación Independiente
@alvareznv