Síguenos en: Menu

Mensaje de la Academia


Mayo 23, 2016

La Academia Nacional de Ciencias Económicas con el apoyo de todas las restantes, presentó al país responsablemente un documento donde aporta soluciones a la crisis actual de Venezuela. En el documento en forma sencilla expone la necesidad de corregir la política cambiaria, monetaria y fiscal con apertura a políticas de economía de mercado. Lo más interesante del documento de la Academia es que culmina exponiendo que las economías se construyen "incentivando" y no "controlando" a los actores económicos.

Me parece que este señalamiento de la Academia de señalar que las políticas económicas deben "incentivar más que controlar", aunque parece simple, es de una profundidad que de ser reflexionada adecuadamente por todo el pueblo venezolano podría transformar el país y elevar los criterios y la actitud de todos para hacernos más prósperos. Los partidos de oposición y los que apoyan al gobierno deben reflexionar este llamado de las academias.

El señalamiento de la Academia implica que incentivar a los actores económicos es la manera de conducir los procesos productivos. Incentivar la producción nacional más que controlar significa: 1.- Crear un sistema de educación que desarrolle los valores: libertad, iniciativa, creatividad, trabajo en equipo, cooperación, mérito y caridad, más que comunas igualitarias o sujetos cuyas iniciativas sean colectivizadas y sometidas pasivamente al dictamen de un burócrata. Dentro de cada ciudadano venezolano hay talento y destrezas y sólo en libertad, estimulado y con dinámica de grupos de colaboración pueden emerger esos talentos. 2.- Permitir un sistema de precios flexible y no controlado. Esto significa que los precios puedan ser ajustados por cada empresa sin previos permisos de un burócrata. Esta flexibilidad hará que las empresas mejoren sus productos, paguen sueldos y bonificaciones por productividad y un estímulo a la creatividad. Si una empresa aumenta en exceso o especulativamente sus precios, otras le quitarán mercado bajando precios. El gobierno solo debe controlar cuando detecte colusión de empresas para monopolizar el mercado. 3.- La política cambiaria debe ser libre y no controlada por burócratas. Ningún burócrata puede ser policía de los pedidos de insumos de cada empresa en un país de 30 millones de habitantes. El papel del gobierno es mantener una política monetaria que no genere inflación y devaluación. 4.- El gobierno debe administrar el gasto fiscal como buen padre de familia, transparentemente y no como una piñata a repartir entre mafias.

El documento de la Academia implica desarrollar nuevos criterios de convivencia social y una nueva actitud de la población que hará que elijamos líderes políticos diferentes que nos incentiven a producir y no a colectivizarnos como al ganado. Líderes políticos que nos generen armonía de intereses y no polarización, cooperación y no lucha de clases, caridad y cooperación y no populismo, transparencia y no anidar la corrupción que ha arrasado con el porvenir de Venezuela.

Durante la crisis de lo que va del 2016 ya la población debe haber aprendido nuevos criterios y exigencias para que una sociedad progrese. La corrupción y los controles que la hacen posible en Venezuela se han vuelto un cáncer y un impedimento para el progreso. La corrupción y la falta de licitaciones en el gasto fiscal, los controles de precios y de cambio implican que unos ciudadano progresen sin construir nada para la sociedad (caso Corpoelec, entre muchos) sino más bien destruyendo las oportunidades del resto de sus conciudadanos. Esta crisis y el nuevo paradigma al que la Academia de Ciencias pide apuntar, "incentivar más que controlar", ayudará a la población a elegir nuevos líderes y no tomarse tan a la ligera los procesos electorales para la elección de líderes adecuados. Los partidos políticos deberían educar a sus miembros y a la población con el mensaje de incentivar y no controlar que emite la Academia Nacional de Ciencia Económicas. La crisis venezolana es producto de graves errores en el diseño de políticas cambiaria, monetaria y fiscal que el gobierno por motivos desconocidos no corrige. Aun los países del ALBA, aliados al gobierno venezolano, aplican medidas económicas que incentivan más que controlan, muy distintas que las que aplica el gobierno del presidente Maduro.

ALEJANDRO J. SUCRE