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Llamado a la sensatez


Marzo 12, 2015

"El hombre tiene horror a la soledad. Y de todas las especies de soledad, la soledad moral es la más terrible". Balzac, H.

Dice Erich Fromm en su obra "El miedo a la libertad" lo siguiente: "Para entender la dinámica del proceso social tenemos que entender la dinámica de los procesos psicológicos que operan dentro del individuo, del mismo modo que para entender al individuo debemos observarlo en el marco de la cultura que lo moldea". Esa afirmación puede dar respuesta a dos hechos inquietantes conocidos esta semana.

Por un lado, afloraron las contradicciones internas dentro de la MUD y las ambiciones personales dentro de los partidos que la conforman; por otro lado, la amenaza inoportuna e inaceptable del gobierno estadounidense que refuerza el discurso oficial antiimperialista, que si bien está dirigida al régimen y sus funcionarios, constituye una velada amenaza a nuestra maltrecha soberanía, hoy en otras manos indeseables.

Forma parte de nuestra cultura política el inmediatismo, el arribismo, el egoísmo, el egocentrismo, no hay un asomo de lucha por un ideal. De allí que en las actuales circunstancias, sea tan difícil convencer a los dirigentes de los partidos miembros de la MUD que en el proceso de escogencia de candidatos para las elecciones parlamentarias se deben hacer tantas primarias como sean necesarias y tanto consenso como sea posible, inspirados en los más nobles principios de rescatar la democracia y las libertades consagradas en la Constitución Nacional.

Me he declarado abiertamente como un ciudadano de la oposición a este régimen desmoralizador. Con igual fuerza me opongo a cualquier intento de injerencia o agresión a mi país; por eso, la lucha incansable por rescatar nuestra soberanía hoy entregada cobardemente en manos de cubanos, chinos y rusos y por reanimar nuestra democracia.

La MUD debe resolver los complejos desacuerdos internos para preservar la unidad que es hoy una demanda social, pero, debe desmarcarse también de quienes por afanes extremistas y desesperados, apoyan cualquier dislate político propio de otras culturas y de otros tiempos.

Esos dos eventos le dan oxígeno a un régimen moribundo, que se está quedando solo, con los enemigos de siempre y sin los amigos de antes. Es un gobierno que ha perdido el apoyo popular, cuyo desencanto debe ser aprovechado para aprender de él y darle una vuelta a la página del libro sobre la insensatez política en Venezuela. El despertar de esta pesadilla está en nuestras mentes y en nuestros corazones.

Neuro J. Villalobos Rincón
nevillarin@gmail.com