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La transición ya comenzó


Diciembre 09, 2014

No tengamos miedo. Estamos muy cerca de lograr nuestro propósito.

La fiscal enumera mis "culpas y violaciones" a la Constitución y a las leyes. Intento concentrarme en sus palabras, pero me atrapa su semblante. Pienso en su familia, ¿tendrá hijos? ¿Sabrán lo que está haciendo su mamá? Dentro de poco tiempo, ¿cómo podrá justificar estas acciones? Las voces de la calle penetran en el despacho. Es la dignidad frente a la infamia; la dignidad que sube 8 pisos, la de los empleados públicos que se escabullen de sus oficinas y se une a la de los vecinos de la Candelaria, a la de los estudiantes, a la de mis colegas diputados. Mi agradecimiento y total admiración.

En ese instante, se afianza mi convicción de que Venezuela transita ya hacia la Democracia. La brutal escalada represiva demuestra la debilidad de un régimen que sabe que fracasó; que está derrotado. En su momento, Chávez propaló, entre otros mitos, dos: hacia adentro del país, que su salida sería regresar al pasado; hacia fuera, que su salida causaría el caos. Maduro ha demolido ambos mitos: es el caos y es el pasado.

Por eso hoy, -opositores y oficialistas-, conscientes de que Maduro ni quiere ni puede cambiar, queremos que se vaya. Su renuncia es un clamor creciente, y es la vía constitucional más expedita para la transición a la democracia en paz.

Reitero mi confianza y estímulo a los estudiantes, que han probado su conciencia y valentía; a las víctimas de la represión, presos, torturados, exiliados, a quienes reconocemos su heroica contribución; a los empleados públicos, a quienes liberaremos de la coacción; a los disidentes del oficialismo, hoy también perseguidos, porque nos encontraremos en la reconstrucción del país; a los ciudadanos soldados, con quienes nos comprometemos a recuperar la institucionalidad y el respeto a las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN); a la mujer: madres, abuelas, esposas, hijas. A mis tres hijos, fuerza, sé que ustedes entienden.

El miedo que pretenden sembrar en el pueblo es confesión de debilidad. No tengamos miedo. Estamos muy cerca de lograr nuestro propósito: una Venezuela próspera, segura, libre, democrática. Huir, callar, claudicar, no son opciones. Nuestra única opción es luchar. Y prepararnos para la reconstrucción de Venezuela.

María Corina Machado
mariacorinam@mariacorina.com
@mariacorinaya