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La soberbia y la patria


Abril 08, 2015

"La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder." José de San Martin.

Creo que los personeros del régimen venezolano lejos de satanizar al Presidente Obama deben agradecerle la ayuda que les ha prestado y que algunos analistas coinciden en llamar un "tropiezo diplomático" ya que la administración de Obama se equivocó totalmente en el mensaje y la comunicación, no en el hecho de imponer sanciones, sino en la forma y el lenguaje que impuso, al usar una retórica anticuada.

El hecho cierto es que el régimen ha aprovechado la oportunidad de tal desacierto para plantearse propagandísticamente por lo menos cuatro objetivos: 1. La exaltación y el manoseo abusivo del sentimiento de patria; 2. Intentar desesperadamente cohesionar internamente a sus seguidores cuyos enfrentamientos y desilusión son visibles; 3. Endosar a quienes no comparten la brutalidad del régimen el calificativo de apátridas; 4. Generar solidaridad externa de países beneficiarios del desbarajuste oficial y de los que abierta o soterradamente mantienen una posición antiyanqui.

Esta coyuntura diplomática ha envalentonado tanto al régimen que ha hecho aflorar esa mezcla de soberbia con ignorancia de sus voceros principales, sin percatarse que la soberbia tiene un costo que hay que pagar, sobre todo cuando por pedantería se desprecia al otro sin haberse tomado el trabajo de conocerlo y sin indagar qué otras armas puede usar en su contra. El ridículo, dice Savater es el elemento más terrible contra la soberbia y ésta es el valor antidemocrático por excelencia.

El gobierno ha recurrido nuevamente a la coerción, el engaño y la distracción con manipulaciones perversas para que los venezolanos nos comamos el cuento de la patria ultrajada por "la planta insolente del extranjero" como expresara en su oportunidad otro dictadorzuelo venezolano.

Este es un régimen que ha destruido con su prédica de odio y división lo que es sagrado a todo ser humano, el derecho a tener patria tal como nos la recuerda José Ingenieros: "una patria es mucho más y es otra cosa –que un País o un Estado-, es sincronismo de espíritus y corazones, temple uniforme para el esfuerzo y homogénea disposición para el sacrificio", y nada de eso existe hoy en Venezuela. Cuando las miserias morales asolan a un país, culpa es de todos los que por falta de cultura de ideal no han sabido amarlo como patria.

Neuro J. Villalobos Rincón
nevillarin@gmail.com