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La situación financiera de PDVSA


Agosto 28, 2015

La situación financiera en PDVSA no es nada agradable. Esa es la consecuencia de la acumulación de errores durante casi 17 años, de acuerdos desfavorables para el país, del despido del talento humano que se formó en la antigua industria y por supuesto de la caída de los precios del petróleo.

La colega Yrmana Almarza, autora de la columna "Me lo dijo un pajarito", se comunicó con Área Privada de Verdades y Rumores para aportar dos datos bien interesantes: PDVSA tiene problemas para pagar la nómina y temen que a finales de año el precio del crudo toque los $25.

A partir de esos datos se activó la investigación con las fuentes que forman parte de PDVSA. La crisis es real por cuanto la nómina es muy elevada y por eso desde hace más de dos meses comenzó un proceso de jubilación adelantada de muchos de los trabajadores que fueron asimilados a raíz de la expropiación de las contratistas petroleras y que por no contar con los 15 años ininterrumpidos en la industria, tal como establece el contrato colectivo, no tienen derecho a una jubilación completa, sino muy parcial.

Sin seguro

Pero además se localizó otro dato preocupante: el seguro médico del personal de PDVSA corre peligro, por cuanto la empresa no cancela las deudas con las clínicas privadas desde hace más de un año y no está previsto la cancelación de las mismas por la situación financiera de la industria.

Como consecuencia, ya hay limitaciones en la cobertura del seguro médico en algunos centros privados de salud, que exigen el pago de las deudas acumuladas, las cuales por cierto tienen montos que ya se han devaluado producto del impacto inflacionario

Una de las más graves y probables secuelas, es que los trabajadores de Petróleos de Venezuela tengan cobertura de salud hasta el 31 de diciembre y a partir de 2016 las clínicas no los quieran recibir. Si eso llega a ocurrir, ojalá que no, el personal petrolero deberá acudir, por ejemplo, al Seguro Social.

En el caso de las clínicas están aplicando la misma estrategia que sirvió con las contratistas petroleras a las cuales ahogaron financieramente por dos años en los cuales no les pagaron, para luego expropiarlas alegando la necesidad de asegurar la operatividad de la industria.

En el caso de las clínicas privadas no se expropiará a ninguna, pero si se usará la negativa de estas a prestar servicios como argumento para justificar la posible desaparición del seguro de salud privado, lo que sería un golpe muy duro a la calidad de vida de empleados y obreros de la nueva PDVSA.


Nómina y nuevo contrato

PDVSA se dio cuenta muy tarde que por culpa de la acumulación de errores inflaron demasiado la nómina y por eso arrancaron un conflictivo proceso para la reducción de la misma, porque el costo de esa enorme cantidad de personal era demasiado oneroso.

Comenzaron con los eslabones más débiles de la industria: los trabajadores que fueron ingresados a partir de las expropiaciones de las contratistas de servicios, ya que por sus pocos años de servicio podían ser jubilados con un bajo sueldo y con un pago de prestaciones también de bajo impacto.

Hay dificultades actualmente para el pago de los salarios. Nos informan que la nómina semanal normalmente es cancelada los días miércoles, pero en la semana del 10 al 14 de agosto los sueldos fueron pagados el jueves en la noche, aunque alegaron que el retraso fue por errores en el sistema.

El otro punto laboral conflictivo, es que el contrato petrolero vence el 1ro de octubre y nada se sabe de la discusión de la nueva convención colectiva. Lo único que se conoce es que supuestamente se introdujo el proyecto del contrato, pero los trabajadores preguntan los detalles del mismo y nadie les sabe dar detalles sobre el mismo.

Mientras más se acerca el 1ro de octubre, mayor es la incertidumbre y el malestar entre el personal de la industria. Y si tomamos en cuenta las condiciones financieras de PDVSA, podemos deducir que las mejoras socio-económicas para la masa laboral no deben ser significativas.

Caída de los precios

Otra de las preocupaciones en PDVSA es la caída de los precios del petróleo, que para el momento del cierre de esta nota se ubicaba en $38 por barril, según lo confirmó en cadena nacional el Presidente de la República, quien admitió que están "haciendo de tripas corazón" por la merma de los ingresos.

Al parecer los análisis realizados por los expertos de la industria proyectan escenario dantesco para el cierre del año: $25 por barril, lo que implica una depreciación significativa de los precios del crudo venezolano en el mercado internacional y una reducción drástica de los ingresos del país.

Los cálculos de los expertos en la materia señalan que por cada dólar que cae el precio del barril, el país pierde un millardo de dólares, lo que por supuesto trae un impacto muy negativo en las finanzas del país y además disminuye la capacidad de maniobra e inversión de PDVSA.

Douglas Romero