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La macro devaluación 2015


Febrero 18, 2015

¿Qué se entiende por devaluación?

En la ciencia económica, la devaluación de una moneda "consiste en la decisión por parte de la autoridad monetaria de la reducción del valor de la moneda nacional respecto del valor de las monedas extranjeras. Se manifiesta como un aumento en el tipo de cambio nominal, es decir se requiere mayor cantidad de unidades monetarias nacionales para adquirir una misma cantidad de moneda extranjera".

¿Qué consecuencias tiene una devaluación para el país que la ejecuta?
La moneda extranjera cuesta más y entonces las importaciones se encarecen, pero sus exportaciones se facilitan por que se hacen más baratas.

Ello conduce, sin duda a que se importe menos y se exporte más. La balanza comercial inclinada durante largo tiempo por el excedente de las importaciones, se mueve hacia un equilibrio de estas con las exportaciones y ello combinado con una disciplina fiscal, monetaria y cambiaria produciría un saneamiento de la propia economía. Como podemos observar, desde este punto de vista la devaluación no supone una declaración de guerra, ni tampoco constituye una medida de impotencia económica, sino solo un arma empleada para restaurar el equilibrio tanto de la economía exterior como de la interior.

La historia económica venezolana contemporánea ha estado caracterizada por sucesivas devaluaciones. La primera depreciación registrada de la moneda nacional fue durante el gobierno de Juan Vicente Gómez en 1929, donde el bolívar se colocó en 3,19Bs/$. A finales del gobierno de Eleazar López Contreras en 1941, el bolívar se ubicó a 3.35Bs/$. Durante el segundo gobierno de Rómulo Betancourt (1961), se fijó un control de cambio para devaluar el bolívar a 4.50 unidades por dólar, cifra que bajo a 4.30Bs/$ una década después. Asimismo, siguieron las devaluaciones reiteradas de los Presidentes Luis Herrera Campins (1983), Jaime Lusinchi, Carlos Andrés Pérez, Ramón J. Velásquez, Rafael Caldera, Hugo Chávez Frías hasta llegar a la Macro Devaluación de Nicolás Maduro en el 2015.

La mayoría de estas devaluaciones, sobre todo, las más recientes han sido producto de una política fiscal expansiva gastando dentro y fuera del presupuesto nacional, provocando los grandes déficits del sector público que se elevaron a 15.6% del PIB en el 2012, 16.3% en el 2013 y en 19% en el 2014. Estas son cifras extraordinariamente altas para cualquier economía y han sido cubiertas en gran medida con devaluaciones y con el financiamiento monetario provisto por un debilitado B.C.V. con su directorio recibiendo instrucciones directas del gobierno.

Resulta muy evidente que en nuestro país, las devaluaciones sean de carácter fiscalista. Es decir, no apuntan a solucionar la severa crisis de balanza de pagos que tenemos, tampoco a proteger a los productores nacionales contra la competencia extranjera, ni a estimular las exportaciones. Menos aún a aumentar las reservas de divisas, sino a continuar con el desbocado gasto (de escaza calidad) generando una inflación de 68.5% en el 2014 considerada la más alta de América Latina ese año.

Por otra parte, seguiremos en el país padeciendo de la misma enfermedad cambiaria que no terminamos de curar por la existencia de una multiplicidad de tasas de cambio, que lejos de corregir los desequilibrios que presenta la economía, los agrava y en estos momentos en el mercado del "Sistema Marginal de Divisas" se ha producido la mayor devaluación del bolívar en la historia de Venezuela ya que el dólar SIMADI cuesta 27 veces más que la tasa oficial de 6.30Bs/$.

Este tipo de devaluaciones que recurrentemente viene aplicando el gobierno en los últimos 16 años inevitablemente empaña el prestigio del País y del gobierno cuya popularidad ha caído según Datanálisis al 22%.

En un año electoral como el 2015 donde se realizaran elecciones parlamentarias es ineludible el costo político que tendrá que pagar el régimen porque sus malas políticas nos han llevado a tener una mala economía.

Todo indica que mientras el gobierno no le gane la batalla a la inflación, vendrán nuevas devaluaciones. Amanecerá y veremos…


Asnaldo Soto
asnaldosoto@gmail.com
@econsinsecretos