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La lección griega


Agosto 13, 2015

La crisis económica de Grecia es una de las noticias más importantes de estos días. Un desempleo del 26%, el juvenil cercano al 50%, una disminución del PIB que se estima este año de un 4%, una deuda total de 317 mil millones de euros y las oficinas bancarias cerradas desde el 29 de junio. Aclaro que siguen haciéndose operaciones electrónicas internas, emisión de cheques, uso de tarjetas de crédito y débito en comercios. Es decir, que si bien es una situación terrible, en la medida que supermercados, industrias y otras empresas perciban que el ¨corralito¨ es de pocos días, la actividad económica no se paralizaría. Es peor para pensionados y personas que no tienen tarjetas de débito o crédito.
Vimos la extrema derecha e izquierda de Europa, desde Le Pen (Francia), Gran Bretaña y el ''Podemos'' de España solidarizarse con el régimen de Alexis Tsipras. También el Presidente Maduro comentó que lo había felicitado por su éxito en el referéndum y que Tsipras lo había invitado a ir a Grecia. Ante esto, cumplo con destacar algunas verdades:

1. El riesgo país es un índice que mide cómo percibe el inversionista nacional o extranjero una economía. En el caso de la zona euro (19 países) se mide con base en los títulos de deuda pública alemana a 10 años, que hoy pagan cerca de un 0,8% anual. En el caso de Francia, en Julio 2015 es de unos 40 puntos, por lo que el Mercado de bonos públicos franceses a 10 años exigen intereses cercanos al 1,2%. Para Grecia, ese riesgo país ha oscilado de unos 1.000 puntos (4ta semana de junio) a 1.400 y un máximo de 1.740 el miércoles 8 de Julio.

2. El riesgo país para Venezuela se mide en relación a los valores de la Reserva Federal a 10 años. Desde niveles de unos 200 puntos (Perú, Colombia, Chile) Venezuela ha pasado de niveles cercanos hace 25 años y de unos 500 a mediados de la década pasada, a posiciones cercanas a 2.500 y más hoy. Esto no quiere decir que hoy estemos emitiendo títulos al 25% y más de intereses anuales en dólares, sino que la cotización de títulos de la República y de PDVSA tiene que negociarse con tal descuento (50% para títulos a vencerse en el 2022, con tasas nominales del 12% anual), que el Mercado de bonos lo califica de basura. ¿Cómo es ello posible?
3. La crisis griega no la creó el partido Syriza ni el actual gobierno. Es el resultado de décadas de clientelismo, inversiones improductivas en juegos Olímpicos, la cultura de muchas jubilaciones injustificadas, de compras excesivas de armas (Grecia tiene más tanques ''Leopold'' de fabricación alemana, que Alemania, Francia e Italia juntas), la evasión fiscal más la corrupción.

4. En Venezuela, en especial desde el 2006, cuando se orienta públicamente al socialismo, con más expropiaciones y un control de cambio que data de 2003, destacamos solo lo siguiente.
En 1998 se podía comprar libremente un dólar por 574 Bs, que en 2008 se convertirían en 0,574 BsF. En diciembre de 2012, el Mercado negro lo cotizaba en Bs 16, en junio de 2014 en 70 Bs y hoy en más de 500. Aún en SIMADI, de muy difícil acceso para comprar, es de unos 200 Bs, 348 veces más caro que en 1998. Es verdad que ambos, igual que el 6,30, son tipos de cambio irreales, producto de una escasez de divisas que ofrecer.

5. ¿Cómo explicar que con la disminución del precio del petróleo desde hace un año, se mantenga todavía la venta a crédito de éste a Cuba y a 20 países más? ¿Qué Guyana nos deba 580 millones de $? Que hace 2 meses, al llegar el Presidente venezolano a Panamá, públicamente le ofreciera incorporarse a PETROCARIBE y nos comience a pagar de contado la mitad del petróleo. Que la CITGO (PDVSA) siga regalando fuel oil a los pobres de Boston, N.York y otras ciudades norteamericanas. Pobres que, siéndolo, lo son menos que los pobres venezolanos.

6. Que la deuda pública, incluso PDVSA era de unos 26 mil millones de $ en 1998 e incluso en 2006, y que hoy, incluyendo la deuda con China, sea diez (10) veces superior.
Aprendamos pues de Grecia, donde los errores se están pagando muy caro. Y eso que la Unión Europea y los Estados Unidos los están ayudando.

Alfredo Rincón Rincón