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La dolorosa encrucijada


Julio 25, 2014

"La preocupación primordial del hombre no es gozar del placer, o evitar el dolor, sino buscarle un sentido a la vida." Víctor Frankl

La irresponsabilidad del gobierno anterior, el de Hugo Chávez, y la del gobierno actual, Nicolás Maduro, nos ha ubicado en el triste y duro trance de pasar de niveles de pobreza extrema a la condición deplorable de miseria.
La elevación incontrolada del gasto público mediante la creación de un Estado paralelo que permita asegurar una burocrática clientela política; el endeudamiento creciente y desordenado tanto interna como externamente, creyendo en la ilusión de que los precios del petróleo subirían hasta alcanzar los $200 por barril; la emisión festiva de dinero inorgánico, es decir, sin respaldo real; la creación y uso discrecional de distintos fondos que afecta nuestras reservas internacionales; la destrucción de buena parte del aparato productivo interno; el excesivo y prolongado control de precios, costos, intereses y cambiario, nos coloca en una dolorosa encrucijada a todos los venezolanos.

Si el régimen sigue los dictámenes de la fracasada ideología castrocomunista creyendo en la solidaridad de los gobiernos de China, Rusia y Cuba, y no en su disimulada rapacidad, estamos condenados a una miseria atroz y como decía Dostoievski, en la pobreza el hombre puede conservar algunos valores intactos, pero en la miseria jamás.

El otro camino es el del doloroso y odiado "paquetazo" que obliga a atender el contenido de las leyes económicas: hay que incentivar la producción de bienes y servicios con el apoyo del sector privado nacional y extranjero; es necesario buscar el equilibrio fiscal mediante la reducción drástica del gasto público, empezando por la poda del frondoso árbol de la burocracia clientelar, y la aplicación de una reforma tributaria dirigida a aumentar el ingreso público; reordenar la inmensa deuda pública buscando lapsos más largos para su cancelación; el desmontaje gradual de los controles y la devolución de la autonomía al Banco Central de Venezuela.

En este caso, el impacto sobre los ingresos y salarios del venezolano lo afectará doblemente, tanto por el impacto inflacionario de las medidas, como por la extracción de sus ingresos para trasladarlos al fisco nacional para que siga alimentando la voraz corrupción del régimen. El escenario de que un estallido social ocurra tiene muchas probabilidades porque el pueblo quiere preservar su dignidad y darle sentido a su vida.

Neuro J. Villalobos Rincón
nevillarin@gmail.com