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La Democracia Cristiana frente a la crisis


Mayo 18, 2016

La Economía Social de Mercado es mucho más que un modelo económico. Se adopta el sistema capitalista pero se incorporan principios y valores del humanismo cristiano

La crisis económica y social que está viviendo Venezuela encontrará su mejor respuesta en esa visión integral de desarrollo económico, social, libertad individual y, en mayor medida, dignidad humana que representa la Economía Social de Mercado (ESM), implementada con éxito por la Democracia Cristiana en el momento de la reconstrucción de Europa después de la II Guerra Mundial.

Al finalizar la guerra Alemania se encontraba en la ruina. No había alimentos ni trabajo, la industria estaba en el suelo y se vivía del trueque porque la inflación había acabado con la confianza en la moneda.

La especulación, el acaparamiento, la corrupción y el mercado negro era lo que imperaba. Alemania fue dividida en dos países.

En cada uno se adoptó un sistema económico diferente. En uno se desarrolló un modelo de libre mercado y en el otro se adoptó un régimen comunista. Siendo los dos países una misma nación evaluar los resultados de los dos sistemas en el tiempo ha sido el mejor experimento posible para compararlos.

Cuenta Eduardo Fernández que a principios de los años 60 tuvo el privilegio de participar en una reunión de jóvenes demócrata cristianos con el Canciller de la República Federal Alemana, Konrad Adenauer.

En la reunión él le preguntó si Alemania se iba a reunificar en el futuro. Adenauer le afirmó que sí, pero que había que tener paciencia.

Le dijo: "Si ellos (los comunistas de la Alemania Oriental) tienen razón, y estoy seguro de que no la tienen, nos reunificaremos en sus términos, pero si la razón la tenemos nosotros (la Alemania del libre mercado), y estoy seguro de que la tenemos, la reunificación la haremos nosotros".

El muro de Berlín cayó en 1989 sin disparar un tiro, tras el fracaso estrepitoso del régimen comunista y se reunificaron en los términos de la Alemania Occidental, liderada en ese momento por el Canciller demócrata cristiano Helmut Khol.

A partir del desarrollo de la ESM, el PIB de Alemania Occidental creció en términos reales 8% durante la década de los 50, la producción industrial lo hizo al 11% y la tasa de desempleo bajo de 15% a 1,5%, la inflación desapareció y el marco alemán se convirtió en una de las monedas más fuertes del mundo, al mismo tiempo en que las exportaciones se triplicaron y la productividad por hora de los trabajadores se incrementó de manera impresionante. Gracias a la ESM, en 10 años, Alemania Occidental paso a ser una de las economías mas fuertes del mundo. El Estado interviene subsidiariamente en las cosas que el mercado no resuelve, de las economías más fuertes del mundo.

La ESM es mucho más que un modelo económico. Se adopta el sistema capitalista pero se incorporan principios y valores del humanismo cristiano. Para este modelo el objetivo central es la promoción de la dignidad de todos los seres humanos.

La ESM reconoce el papel insustituible del sector privado para generar bienes y servicios, empleo y riqueza. El modelo estimula la inversión privada reconociendo el derecho que tienen los hombres a trabajar y a disfrutar del producto de su trabajo, pero procura que la riqueza no quede concentrada en pocas manos por un principio fundamental: los bienes de la creación son para el disfrute universal de todos.

El Estado interviene subsidiariamente en las cosas que el mercado no resuelve, desarrolla una política social para asegurar igualdad de oportunidades, educación de calidad y un sistema eficiente de salud pública para las familias de escasos recursos y establece políticas para asegurarle al trabajador un salario digno, que se corresponda con el aporte que este hace en la generación de riqueza.

La ESM busca crear las condiciones para que el mercado funcione con eficiencia, al mismo tiempo que se generen igualdad de oportunidades para todos. Al lograr los objetivos de la ESM se hace cada vez más innecesaria la intervención del Estado.

PEDRO PABLO FERNÁNDEZ