Síguenos en: Menu

La corrupción ayer y hoy


Septiembre 22, 2014

La corrupción en Venezuela data de muchos años. En los años 1958 a 1998, de la República Civil, democrática también la hubo, aunque mucho menos generalizada. Así vemos que nadie cuestionaba la honestidad de Larrazábal, Betancourt, Caldera, Herrera o Velásquez. En el Zulia, políticos como Elio Suárez Romero, Nectario Andrade Labarca, Lolita Aniyar, y a jueces como Eucario Romero Gutiérrez, les era reconocida su pulcritud en el manejo de la cosa pública. También hubo Ministros y Gobernadores corruptos, algunos de ellos acusados ante la Contraloría General de la República.

¿Qué ha pasado desde 1999? Ha habido un debilitamiento del marco institucional y de la función contralora. No afirmamos ni negamos que un funcionario o diputado sea a priori, más o menos honesto. Aseguramos sí que el entorno en que se mueve propicia la corrupción. Veamos:

1. En el plan Bolívar 2000, de ese año, se puso a oficiales a repartir dinero en efectivo, llevado en sacos, por los barrios y pueblos de Venezuela. Esto nunca se había visto en el País. ¿Qué controles hubo? Ninguno. Luego, gobernadores de todo signo lo imitaron.

2. La Contraloría General de la República se vino al suelo. Eliminó prácticamente el control previo, que obligaba a que los precios y el proveedor fueran autorizados antes del pago correspondiente. A nivel regional, se recuerda como Contralores a veces exageraban esa facultad. Es el caso de los difuntos Rafael Castillo y Norman Prieto, a principios de la década de 1970. También a Antonio Márquez Morales y Humberto Andrade Cepeda. Hoy la Contraloría de la República no investiga casos de corrupción flagrante y masiva. Parece un instrumento de represión política del gobierno de Caracas. Vemos como gobernadores peleados con el Ejecutivo Nacional son acusados de decenas de delitos y al regresar al redil político, son perdonados. Los de oposición, perseguidos, a veces injustamente.

3. Entremos ahora al control de cambio. Cuando se estableció, en febrero de 1983, con RECADI; se impuso a los importadores que debían contratar y pagar a empresas verificadoras. Eran la suiza Societe' Generale du Surveillance y otras. Éstas disponen de inspectores bien pagados y capacitados que, en los diferentes puertos del mundo, al momento de cargar la mercancía, verificaban que éste correspondiera a lo que el importador pretendiera convertir en dólares de Venezuela. Eran controladas las cantidades, calidad y precios. Aquellas empresas verificadoras, que cuidaban su prestigio y sus cobros, difícilmente aceptaban alimentos vencidos o por vencerse, contenedores vacios o sobreprecios evidentes. Así comenzó en 1983 aquel control. No dudamos que hubo corrupción en RECADI, especialmente en el reconocimiento de la deuda externa privada, pero relativamente menor en las importaciones.

Cuando se establece el régimen de cambio de 2003, y nace CADIVI, no se ordenó el funcionamiento de las verificadoras. Puede creerse que los primeros días se obviaba por la premura o ignorancia de las autoridades, pero se hace obvio que las transnacionales verificadoras, pensando en su propio interés, debieron plantear su regreso al país. Que yo sepa, en estos once largos años, no se ha dado. Ello ha abierto las puertas para que se haya erogado miles de millones de dólares para traer alimentos podridos enterrados luego, sobreprecios del 50 y 100%, contenedores vacios, etc. Según Giordani y la Dra. Betancourt (BCV) sólo en 2013 ello alcanzó cerca de 25 mil millones de dólares. ¿Se creó a propósito ese ambiente de descontrol? ¿Ha sido incapacidad del equipo de gobierno, de CADIVI: (hoy CENCOEX) y del Banco Central? No afirmo con lo anterior que todos los funcionarios de hoy sean corruptos, sino que en el ambiente que se ha creado, muy pocos están fuera de sospecha.

Alfredo Rincón

alfredorin@hotmail.com