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Kaled Yorde: RODANDO CUESTA ABAJO


Septiembre 26, 2016

La suerte de Nicolás Maduro está echada, rodando cuesta abajo por la pendiente al abismo. Lo malo de ello es que está arrastrando en su caída al PSUV mismo, en un abrazo de oso del que el partido rojo no puede zafarse, por lo menos hasta ahora. Y es precisamente ese esfuerzo por zafarse, el salvavidas que les evitará un desastre total, si es que el PSUV quiere sobrevivir, políticamente hablando. Si la ideología castro-comunista y el mantener a la revolución cubana constituyen un punto de honor para los revolucionarios criollos, entonces su futuro será lúgubre: Quedarán borrados como partido del escenario político venezolano.

Con una popularidad de apenas un 13%, Maduro (en mala hora electo), su revolución no irá a ninguna parte. Con una mayoría del casi 87% de rechazo a la gestión del dictador, ¿podrán los rojo-rojitos lograr sobrevivir? La respuesta es un no rotundo. La fuerza del descontento popular que pasa hambre, calamidades, sufre de enfermedades con los hospitales sin insumos y las farmacias sin medicamentos, es algo muy serio. La más rápida de todas las salidas de la grave crisis en Venezuela, sería la renuncia inmediata de Nicolás Maduro. Su renuncia ha de ser el fruto de un acuerdo nacional entre los miembros del PSUV limpios de acusaciones de pertenecer al narco-tráfico y los violadores de los Derechos Humanos, que los hay.

La salida de Maduro significa un cambio radical de modelo, vale decir, de la economía estatista al estilo castro-comunista que impuso Chávez y que Maduro profundizó, para así retornar la democracia y las libertades económicas.

De igual manera, y siguiendo el orden de ideas propuesto, la salida de Maduro y de sus adláteres, debe conducir hacía una transición.

La transición ha de ser llevada a cabo por una Junta Cívico-Militar de elevados sentimientos cívicos, que respete la historia, los Derechos Humanos, la propiedad privada y los Partidos políticos, asegurando un nuevo orden en el país.

El primer acto de la Junta ha de ser poner en libertad de todos los presos políticos en el país y la reparación moral y económica de las víctimas que sufrieron daños irreparables por parte de la dictadura del Siglo XXI. De igual modo, convocar al país a unas nuevas elecciones. Y todo eso tiene que ocurrir antes del mes de diciembre del presente año, fecha esa que vendría a ser la de la nueva independencia de la tan sufrida, pero generosa tierra venezolana.-

KALED YORDE