Síguenos en: Menu

Kaled Yorde | PROPAGANDA


Septiembre 19, 2016

El diccionario Pequeño Larouse Ilustrado define a la propaganda como aquello que se hace para esparcir una idea, una opinión cualquiera y, por extensión, una asociación para propagar doctrinas, opiniones o trabajo empleado en ese fin. Pero esta palabra tiene otra acepción extensamente utilizada en el área del comercio como lo es: Publicidad dada a un producto comercial para fomentar su venta.

Como quiera que todo exceso en malo, en el caso de la propaganda que hace el régimen dictatorial en Venezuela sobre los logros y supuestos éxitos de la revolución bolivariana, la misma se torna atorrante y contraproducente. Eso es así, no tanto por la hegemonía mediática que utilizan al mejor estilo de Göebles, el feje de la propaganda Nazi que pregonó que una mentira repetida mil veces termina por ser aceptada como verdad, como por los embustes descarados que ventilan día y noche hasta la saciedad por los diferentes medios de comunicación.

En efecto, al televidente, lector de prensa y radio-escucha, por lo general no les queda otra alternativa que cambiar de dial, pasar la hoja o pulsar el control en busca de otro canal. No es tanto la repetición reiterada y necia de la cuña política, como la densidad del embuste contenido.

Cuando el contenido de una propaganda oficialista es inmensamente descarada, cínica y tramposa, se vuelve inservible. Su efecto inmediato es el rechazo y el hastío y eso lo saben muy bien los diseñadores de las cuñas, quienes, al fin y al cabo, les beneficia lo que hacen, puesto que cobran por ello.

Han sido centenares las cuñas del régimen a lo largo de estos fatídicos años revolucionarios que arruinaron al país política, moral y económicamente. Aún más, es muy difícil precisar cual de ellas --las cuñas-- ha sido la peor de todas. Quien esto escribe piensa que aquella de "Una moneda fuerte, un bolívar fuerte" y "Un país fuerte" se gana el premio. También está otra "Ahora PDVSA es de todos" o "En Venezuela la gente es feliz", "Vivir en socialismo es libertad"; La revolución bolivariana es democrática", olvidando que así como el agua nunca puede mezclarse con aceite, las tiranías y las autocracias son contrarias a toda idea democrática.

Nuestro pueblo se deja engañar con suma facilidad y eso explica, entre otras razones, como las triquiñuelas del CNE, el ventajismo descarado, los abusos de poder y el peculado de uso, lograron que Chávez se haya salido con la suya tantas veces. Ahora Maduro es el continuador del desastre y de cuantas calamidades el difunto caudillo causó, al aliarse con el mismísimo demonio (Fidel Castro).
Por eso es de suma importancia educarse, cultivarse, leer sobre historia, aprender de los errores del pasado, estudiar sociología y filosofía, Valores Humanos, literatura, etc., puesto que la ignorancia de la gente es el caldo de cultivo por excelencia que los dictadores aprovechan para engañar a sus pueblos.!

KALED YORDE