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Kaled Yorde: LA PAZ INTERIOR


Octubre 13, 2016

Todo el mundo aspira a vivir en paz, a tener paz con los demás y consigo mismo. Sin embargo, en el mundo se vive en sempiterna confrontación y la gente está en permanente guerra consigo misma y con los demás. Vivimos en un mundo de competencias y de confrontaciones, en medio de una creciente frustración y de enormes contradicciones. Una creciente frustración que produce presiones (stress) y temores por el presente, angustias e incertidumbres por el mañana. Hoy más que nunca, el hombre sigue atrapado en una lucha sin cuartel entre sus ideales y la triste verdad de la realidad.

En los países llamados del Tercer Mundo o en vías de desarrollo (eufemismo que se utiliza para no llamarlos subdesarrollados), se ofrece la paz como si fuera un producto que se vende en las farmacias o en la bodega de la esquina. De sobremanera, los autócratas y los viejos y nuevos caudillos y dictadores, quienes prometen paz o alegan que ellos lograron que sus pueblos vivan en paz. No es esa la cualidad de una paz real, sino más bien lo que se conoce como "Pax Romana", vale decir, la paz impuesta por las espadas, las lanzas y las flechas. Acá en nuestro país, tal como ocurre en las naciones y pueblos sojuzgados por tiranos y dictadores, la "paz" se impone a punta de enjuiciamientos y la judicialización de la política: El que protesta o reclame sus derechos y libertades, va preso y enjuiciado.

La paz no puede imponerse, puesto que es un estado superior de armonía y serenidad dentro de cada individuo. La paz es una cualidad del alma, un estado de quietud y serenidad de ánimo. También puede entenderse cuando nos mantenemos libres de perturbaciones, ansiedad, agitación, violencia y descontrol.
Se alcanza la paz cuando aprendemos a dominar toda instintividad, odio, codicia, celos y violencia. Se experimenta la paz cuando hay un permanente equilibrio en nuestras emociones. La paz es uno de los cinco Valores Humanos fundamentales y opera precisamente a nivel del cuerpo emocional o astral, según lo explican los grandes Maestros espirituales. ¿Dónde reside la paz? En el interior del individuo y nace de la conciencia. Esto último significa que ninguna persona que sea violenta, mentirosa, codiciosa, egoísta, malpensada, malvada, hipócrita y deshonesta, puede tener paz interior o vivir en paz con los demás, puesto que la conciencia (la chispa divina que mora en cada hombre a nivel del espíritu) no alberga ni tolera vicios, debilidades y maldades. Los que gobiernan en estos tiempos en nuestro país, al carecer de conciencia y de buena voluntad, han perdido su paz interior y por consiguiente, la paz en el país. Por esa razón debemos a todo evento evitar ser como ellos!.-