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Kaled Yorde: Comunismo: una mounstruosa ideología (Parte 2)


Abril 12, 2018

En la pasada entrega nos referíamos al Manifiesto Comunista llamando a todos los trabajadores del mundo a unirse para confrontar a la oligarquía, utilizando incluso la lucha armada para derrocar a la burguesía internacional y crear la República Internacional Soviética como una etapa de transición hacia la abolición completa del Estado.
En esta entrega salta a la vista tras la simple lectura del Manifiesto Comunista, sus grandes contradicciones y necia hipocresía que les caracteriza: 1) Dicen ser demócratas populares, sin embargo incitan a la dictadura, la del proletariado; 2) Desconocen que es imposible la igualdad social del hombre debido a tan divergentes condiciones genéticas, culturales, raciales y educativas entre la gente; 3) Pregonan que el mundo entero ha de estar sometido a los designios absolutistas del Poder Soviético como la forma históricamente dada de esa dictadura del proletariado y 4) Venden la idea de que el sistema comunista le trae a la humanidad paz y felicidad, cuando su metodología política por excelencia es el uso desmedido de la fuerza que quiebra voluntades a través del terror, la confiscación de los bienes, encarcelamientos, purgas, hambrunas deliberadamente provocadas, campos de concentración (GULAG) con trabajos forzados bajo temperaturas de -30 o -40 grados bajo cero, la violación sistemática de los derechos humanos, la denigración de la condición de prisioneros, entre muchas otras calamidades y atropellos.
Stalin sólo --el monstruo mayor del comunismo soviético-- se cargó entre 15 a 20 millones de disidentes rusos y campesinos por medio de hambrunas sistemáticas, fusilamientos, muerte por insuficiente alimentación en el Gulag, confiscaciones de la propiedad privada, quema de cultivos en su proyecto de colectivización de los bienes y de tierras campesinas. Su colega chino Mao Tse Dong, por su parte, se le atribuye la muerte por hambruna y represiones de otros 30 millones de chinos víctimas de la colectivización de la propiedad y del llamado Salto Adelante Cultural. Lenin, en Rusia, no se quedó atrás, correspondiéndole una matanza entre 1921 a 1922 de 5 millones de víctimas hambreadas como método para doblegar la voluntad popular y a la Iglesia Ortodoxa. Como se puede apreciar a simple vista, los "pacíficos" y "demócratas" comunistas rusos y chinos, se cargaron un aproximado de 65 millones de muertos, sin contar los 6 a 8 millones de soldados rusos caídos durante la Segunda Guerra Mundial.
La propiedad privada es un sagrado derecho natural del hombre. Si se la quitan a sus legítimos propietarios, muere todo incentivo de superación, esfuerzo, desarrollo y bienestar de los pueblos. Y lo que es peor aún, se la roban los usurpadores. La dictadura del proletariado no es otra cosa que una mentira represiva continuada; y la promesa de igualdad de las clases sociales y la desaparición del Estado, una vulgar trampa ingeniada para que un cogollo apoyado por la fuerza militar saquee a los pueblos víctimas. Si los amables lectores piensan que esto es una exageración, fíjense nomás en lo que ha estado ocurriendo en la Cuba castrista y hoy en la Venezuela Chavo-Madurista.-