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José Guerra: Pánico al revocatorio


Agosto 15, 2016

Cuatro rectoras del Consejo Nacional Electoral, las señoras Lucena, Damelio, Oblitas y Hernández, se han convertido en un verdadero obstáculo para el normal funcionamiento de los procesos electorales en Venezuela.

El diciembre de 2016 se vence el período para el cual fueron electos los gobernadores y hasta hoy esas cuatro señoras ni siquiera se han dignado a programar los comicios, que obligatoriamente deben realizarse en 2016, para elegir a los nuevos gobernadores. Es más, ni siquiera hablan del caso dando por entendido que no se realizarían esas elecciones, violando la ley.

Algo similar ocurre con la solicitud de referendo revocatorio activada por la Unidad Democrática desde marzo de 2016. Han inventado todas las excusas posibles de imaginar para ponerle trabas a esta hecho democrático. Primero exigieron la recolección de 1,0% de las firmas y recogidas éstas, dieron un plazo de diez días para retirarlas e impugnar esas firmas en una estrategia de ganar tiempo. Luego de realizada la ratificación de las firmas se introduce la solicitud que debería ser respondida por el CNE en un plazo de quince días. Pasado este plazo no dan respuesta.

Segundo, el único requisito que exige la Constitución vigente es la recolección del 20,0% del padrón electoral y tampoco han establecido la fecha para ese proceso. El lenguaje críptico con el cual se expresa la presidenta del CNE Tibisay Lucena se presta para cualquier interpretación. Se ha hecho la señora Lucena una persona enigmática y lamentablemente repudiada por más de tres cuartas partes de los venezolanos.

El CNE, bajo la dirección de las cuatro rectoras antes mencionadas, funciona como la secretaría electoral del PSUV. No hay una decisión importante que ellas puedan tomar sin que previamente consulten con su jefe Jorge Rodríguez y éste con Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Solamente cuando se trata de cuestiones obvias es que ellas deciden por sí mismas.

La pregunta relevante que cabe formular es la siguiente: ¿Por qué razón el CNE ha puesto tantas trabas a la realización de las elecciones de gobernadores y al referendo revocatorio? La respuesta hay que buscarla en las encuestas. De acuerdo con un estudio reciente de Datanálisis de finales de julio, el 75,0% de los venezolanos tiene una valoración negativa de Maduro mientras que apenas 21,0% lo juzga positivamente. En cuanto al PSUV, el apoyo ha caído dramáticamente hasta un raquítico 19,0% después de haber tenido un respaldo de 45,0% en tiempos de Chávez.

Con estos números no se gana ninguna elección. Pero el número calves es este: si hoy se realizara el referendo, un 60,0% revocaría a Maduro y solamente 20,0% votaría por no revocarlo. Esta es la causa de fondo por la cual estas cuatro señoras que ya pasaron a la historia por indignas, pretenden desconocer la voluntad del pueblo. Por cierto, en su rechazo, Tibisay Lucena arrastra al CNE, toda vez que 75,0% de los consultados desconfían del ente mientras que apenas 21,0% le tiene confianza. Demorar para intentar ganar tiempo eso es lo que pretende la señora Lucena.

JOSÉ GUERRA