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GUILLERMO GARCÍA: Al ministro de Finanzas


Junio 05, 2016

Por mucho tiempo he sido un defensor y promotor del mercado de valores nacional y he trabajado en el área por muchos años, tratando de desarrollar el mercado. En los ya varios artículos que he escrito sobre el tema del mercado local y qué hacer para recuperarlo e impulsarlo, he ofrecido varias opciones para implementar y desarrollar, que permitan que el mercado de valores sobreviva y sea factor de importancia fundamental para la economía y los inversores.

Una de las fórmulas más eficientes para una democratización del capital, lo constituye el mercado de valores. Mediante la compra o cesión de acciones, los individuos tienen la oportunidad de participar en la propiedad a través de la tenencia accionaria.

Una característica presente en las economías de países desarrollados o en vías de alcanzarlo, es poseer un mercado de valores amplio y desarrollado. En estos países, el ahorro interno de los ciudadanos es en buena parte canalizado hacia el mercado de valores y de capitales, para que éste sirva eficientemente en la asignación de esos recursos. De esta manera el sector privado financia sus inversiones y crecimiento de mediano y largo plazo, así como también el sector público accede recursos para cubrir necesidades de financiamiento del gobierno central, municipal y estatal

Difícilmente hoy, puede un país mantener tasas de inversión creciente, como de desarrollo económico sostenido, sino cuenta con un mercado de valores robusto, de amplia y sólida participación. En estos países, tanto el Estado como el sector privado trabajan conjuntamente en la elaboración y promoción de leyes, normas; así como de formas de perfeccionamiento del mercado de valores que permiten su desarrollo, transparencia y seguridad.

En nuestro país, el mercado de valores tiende a desaparecer si no se toman medidas urgentes, las cuales he planteado en otros artículos. Estamos extremadamente lejos de alcanzar las dimensiones y desarrollo de otros mercados latinoamericanos como los son Brasil, Chile, Colombia, Argentina o Perú. Es mucho lo que debemos hacer para crear las condiciones necesarias para su crecimiento y desarrollo. En este sentido dentro del proceso de democratización del capital que el gobierno puede llevar adelante y que sugiero, está la participación del venezolano común en ese proceso a través de la venta o cesión de porcentajes accionarios de empresas que están en manos del Estado, colocando porcentajes de estas acciones o unidades de inversión en la Bolsa de Valores de Caracas y la Bolsa Pública Bicentenaria. Por ejemplo, en el caso de las empresas del acero y del aluminio (Sidor, Venalum, Alcasa, Bauxiven, empresas mixtas petroleras, cementeras, telecomunicaciones, bancarias), el esquema de participación accionaria para los trabajadores y accionistas en general, es una opción que debe ser seriamente evaluada. Es totalmente factible colocar un 30 o 40% de esas acciones en el mercado de valores nacional, con particular énfasis para la inversión de pequeños y medianos inversionistas y trabajadores cajas de ahorro, fondos mutuales.

Otra forma apropiada y de amplitud de participación al capital, lo podrían constituir la creación de los fondos de pensiones privados. Mediante la creación de dichos fondos, éstos podrían invertir una parte de sus patrimonios en los procesos de participación accionaria puestas en el mercado de empresas de Guayana, Pdvsa (empresas mixtas donde Pdvsa tiene el 60%), del gas y petroquímica y empresas industriales y de servicios en poder de Fogade (centrales eléctricas, hoteles e inmuebles). Si se quiere salvar al mercado de valores hay que tomar medidas urgentes. Los operadores del mercado, con el apoyo de las bolsas y la SNV, deben unir esfuerzos para adelantar estrategias conjuntas que permitan lograr los siguientes objetivos y acciones: La captación de nuevas empresas a la pizarra de cotización de la bolsa; la inclusión de pequeñas y medianas empresas con requerimientos de entrada y de costos más flexibles; la creación de nuevos instrumentos de inversión, tanto de renta variable (acciones) como de renta fija (bonos) que permitan atraer inversionistas; así como fomentar la creación de nuevas alternativas de inversión como fondos inmobiliarios, titularizaciones, fondos de índices, fondos mutuales, fondos de pensiones y la negociación de títulos de deuda pública a los, operadores autorizados de valores , incluidos la negociación de los strips (cupones de interés). En cuanto a los títulos públicos, he promovido desde hace ya tiempo la implementación y establecimiento de negociación de títulos valores públicos denominados en dólares (Venedólar) en la bolsa, para darle transparencia, aumentar la oferta de dólares al mercado y buscar alternativas de obtención de divisas para las importaciones fuera de Dipro a través del Venedólar.

Está en sus manos ministro impulsar el mercado y situarlo donde siempre debió estar, y a la par de Latinoamérica.

GUILLERMO GARCÍA N.