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¿Fraude electoral a la vista?


Diciembre 04, 2015

Al anunciar Nicolás Maduro hace un par de semanas que la revolución iba a ganar las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre "a como dé lugar", a sabiendas de que su popularidad andaba al ras del suelo por el orden del 18%, estaba dando a entender que van a tratar una vez más de alterar los resultados electorales. No se puede comprender eso de otra manera: acudirán a la tramposería y a las malas mañas, tal como siempre lo han venido haciendo, desde la pasada consulta sobre la Reforma Constitucional de diciembre del 2006 y las subsiguientes.

La sociedad civil entera, vale decir, los venezolanos y extranjeros que conviven en esta patria sufrida y humillada, han de ponerse en alerta máxima ante el anuncio del Señor Maduro. Todo el mundo tiene que estar preparado y dispuesto a ir a sufragar sin argumento ni excusa alguna para abstenerse; y lo que es aún más importante, defender ese voto depositado en las urnas, que viene a encarnar la voluntad de un pueblo cansado de tanta humillación, burla, engaños, tramposería y cinismo descarado.

Lo del régimen es mantenerse en el poder a como dé lugar, cueste lo que cueste, así sea provocando una guerra civil. De igual modo, la pasada semana Maduro anunciaba que piensa en el caso de perder las elecciones del 6-D, montar un gobierno cívico-militar paralelo, con él a la cabeza, desde luego.

Todo el mundo ha de estar consciente de que el Señor Maduro no va a entregar el mando ni respetar resultados electorales adversos, en el supuesto de que el CNE actuara por primera vez en su vida con sinceridad y transparencia. Solo la presión de la sociedad civil venezolana, con el apoyo diplomático y político de la comunidad internacional, ayudados los demócratas por el sector institucionalista militar que aún queda en pie, hará que el régimen respete la legalidad de los resultados.

Esa gigantesca presión ha de ser ejercida mediante el voto masivo de toda persona consciente y valiente, dispuesta a salvar al país de la merma social y la ruina económica y moral. Para ello es necesario lograr una contundente victoria, con por lo menos unos 10 a12 millones de votos en contra del gobierno de Maduro y Cabello.
El régimen hará lo posible y hasta lo imposible también, creando mayores obstáculos y obsceno ventajismo; cometiendo todas cuantas fechorías y violaciones a la CNB, la Ley Registro Electoral, delitos de peculado de uso y ventajismos que crea necesario, con tal de salirse con la suya.

Todo eso hará y aún muchas otras cosas más, pero se van a estrellar esta vez contra una cordillera, si la sociedad civil entera, incluido el montón de chavistas decepcionados, salen a votar masivamente por las libertades y la democracia. El que diga que no va a votar porque no cree en los políticos o por sentirse frustrado, le estará haciendo un grandísimo favor a Maduro: Otros chavistas votarán por él y entonces el comunismo en Venezuela terminará finalmente por entronizarse, dejando al país más pobre aún y como "tierra arrasada". Tenemos que ser sensatos y obrar no con el corazón, sino con la razón y el juicio, cumpliendo con nuestro más sagrado deber ciudadano, como es sufragar el 6-D.

Kaled Yorde