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Francisco Olivares: País en destrucción


Julio 01, 2017

Otros cinco jóvenes fueron asesinados durante manifestaciones en las últimas 24 horas, indican medios del día miércoles. Ese es el balance de un día de protestas que se prolongaron hasta horas de la noche. Tres fallecieron por disparos de grupos de motorizados armados, en otras palabras, colectivos o brazo armado de defensa de la revolución. Nadie los toca.

Al lado de estos lamentables sucesos, se ha hecho cotidiana la irrupción violenta en sectores habitacionales por parte de cuerpos de seguridad, quienes con tanquetas y armas letales, atacan los urbanismos y allanan propiedades sin órdenes judiciales que justifiquen esas irrupciones. Ahora le tocó a conjuntos residenciales de la popular zona de Caricuao que en las últimas semanas se han incorporado a las protestas.

Otros como los de El Paraíso y La Candelaria han tenido que pedir medidas de protección debido a la violencia y el resentimiento con que actúan los cuerpos de seguridad y colectivos, cuyas acciones han dejado personas gravemente heridas, detenciones ilegales, destrozos y hasta fallecimientos a causa de los gases tóxicos con los que arremeten.

Cuando vemos como cotidianos estos hechos no es factible comprender cómo un Gobierno, o mejor, un régimen, por más corrupto que sea y por más mafioso, pueda sacrificar a tal grado a todo un país y años de construcción, solamente para preservar el poder.

Ese tipo de ataques revelan una manera de actuar de quienes ya no tienen nada que perder en cuanto a ser juzgados por la opinión pública mundial o a futuros procesos en contra, pues ya están suficientemente identificados con corrupción y violación a derechos humanos.

El caso Venezuela, insistimos es inédito. No es solo un régimen de fuerza. Es una fusión entre ideología y mafia del dinero que se ha apropiado de un país y de sus instituciones.

Como decíamos en otros escritos, un prontuario judicial es una carta de presentación para optar a cualquier importante cargo en el alto Gobierno o en alguna de sus instituciones.

La ideología justifica el asesinato. Así se hizo Stalin, pasando por los regímenes neocomunistas de África, hasta Kim Jong-un. Pero ahora el concepto ha sido asimilado por el madurismo. Resaltamos "madurismo" porque en el chavismo ya hay sectores importantes que no avalan este camino destructivo.

Muchas dictaduras en América Latina sometieron a sus ciudadanos, pero a la par del régimen de fuerza, intentaron mantener sus economías y permitieron que las industrias funcionaran y alguna que otra obra dejaron al país.

El modelo madurista, si es que se puede llamar así, ha sido un sistema depredador donde quienes se han enriquecido, incluso, han colocado e invertido sus fortunas en el exterior. No les interesa el país. Se trata de un botín personal.

Venezuela figura como el país con mayor volumen de tráfico de drogas que se distribuye en Europa. El oro, el diamante y otros minerales salen por los caminos verdes y son vendidos por las mafias en el mercado internacional sin dejar nada para el país. Las confiscaciones de fincas productivas y plantas de alimentos y medicinas han dejado a una población desamparada en un nivel de sobrevivencia.

Ya no hay manera de que ese "modelo" sea vendido a los venezolanos, ni cajas CLAP que contengan el descontento. Como lo dijo el propio Maduro, "lo que no pudimos con los votos lo haríamos con las armas", un reconocimiento y confesión de su parte de que ya el engaño no atraerá de nuevo los votos.

A falta de obras y de progreso solo lo sostiene los colectivos, bandas armadas con licencia para delinquir y una FANB (no toda) que en 18 años fue transformada de institución democrática a ser el brazo armado de la revolución, tal como lo ratifican sus consignas y sus jefes, "chavista, antiimperialista y revolucionaria". Ya no es una institución independiente al servicio del país como lo establece la Constitución.

Pero la destrucción que se ha hecho del país privilegia solo a una pequeñísima porción de la cúpula y en la medida en que avance, la crisis será más severa con todos los venezolanos, lo que incluye en ello al propio chavismo que también va quedando excluido e igualmente comprende que por ese camino no quedará nada en pie para ofrecer a sus descendientes.

Twitter: @folivares10