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Fernando Egaña | Trump y Venezuela


Septiembre 06, 2016

En estos momentos Hillary Clinton va adelante en las encuestas y por lo tanto tiene la primera opción de ganar las elecciones presidenciales de EEUU en noviembre. Pero si Donald Trump, contra la mayoría de las predicciones, se las arregló para conquistar la candidatura del partido Republicano, no se puede descartar de cuajo que llegue a conquistar la Casa Blanca. En ese hipotético escenario, ¿cambiarían las relaciones de Washington con Venezuela?

En un sentido no, porque en la medida que nuestro país se debilita como productor y exportador de petróleo, también se debilita el interés que los asuntos venezolanos puedan suscitar en los círculos de poder de Estados Unidos. Da la impresión que Venezuela está muy abajo en la lista de las preocupaciones importantes del gobierno gringo. Ello ha sido así, sobre todo en los años de la presidencia de Barack Obama.

Pero en otro sentido, un triunfo de Trump si podría suponer cambios para Venezuela y cambios para mal. Me refiero, claro está, al tema de la inmigración. Trump ha hecho de la guerra contra la llamada "inmigración ilegal" su principal bandera. Y una de las fuentes de la "inmigración ilegal" es la inmigración legal. Es decir, el extranjero que entra con una visa válida de tiempo limitado, y se queda a vivir en Estados Unidos.

No es posible, en sana lógica, "combatir la inmigración ilegal", sin establecer nuevas restricciones a la inmigración legal. Ello ya está ocurriendo con la administración Obama, pero sin duda que se limitarían más las cosas si Trump fuera su sucesor. También con Hillary Clinton continuaría la tendencia restrictiva, pero Trump las podría llevar a extremos muy inconvenientes para los latinoamericanos en general y para los venezolanos en particular.

Nuestro país ha pasado de ser una nación de inmigrantes a una de emigrantes, y el principal destino de esa emigración o diáspora son los Estados Unidos. A eso le van a poner más lupas de las que ya existen, y muy probablemente se perjudicarán los viajeros, los estudiantes y los que deseen conseguir un trabajo en la potencia del norte. El hecho de que una parte significativa de la emigración venezolana sea profesional, no ayuda sino acaso perjudica, porque el mercado laboral de EEUU no necesita tanto a médicos o ingenieros o administradores, como a mano de obra de menor calificación.

Si gana Trump, los venezolanos se verán muy afectados en sus posibilidades de acceso a Estados Unidos. Si gana Hillary, también, pero menos. No es un buen futuro el que ofrecen estos candidatos, en las relaciones con Venezuela.

FERNANDO EGAÑA