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El viraje de Maduro


Enero 19, 2015

La economía venezolana requiere urgentemente un viraje que rompa con la complicada situación económica que sufre la economía venezolana, sumida en un profundo proceso de deterioro y distorsión con grandes desequilibrios macroeconómicos: alta inflación; sobrevaluación del tipo de cambio; presiones de devaluación; déficit fiscal en niveles de 17% del PIB; reservas internacionales operativas en niveles por debajo del óptimo requerido, y altos niveles de escasez de productos; con un aparato productivo muy golpeado por las políticas económicas públicas y severos controles de cambio y precios, son el conjunto de variables macroeconómicas y situaciones que hoy enfrentamos y que el presidente Maduro tendrá que afrontar y dar solución.

El viraje. Uno de los principales obstáculos a sortear es el tema cambiario. La unificación del tipo de cambio (una sola tasa de cambio) sería el objetivo a corto plazo; o la implementación de la dolarización plena. Un viraje económico de 180. Más allá de que se logre aliviar en el corto plazo la grave situación de suministro de divisas, el Gobierno tiene la difícil tarea de ir reduciendo la sobrevaluación de la moneda producto de políticas de anclaje estático del tipo de cambio (subsidio cambiario) que se mantuvieron en el tiempo, y que han generado que las importaciones se potenciaran y crecieran a niveles históricos, desplazando con ello la industria y el agro. La política que se mantuvo estaba sustentada en el supuesto de que importaciones baratas contenían las presiones inflacionarias. Esta política se agotó y debe reformularse. Ese tipo de política puede funcionar en el corto plazo, pero en el mediano y largo plazo, la industria nacional, el agro y la agroindustria se debilitan profundamente y le es imposible competir por los desequilibrios que genera (sobrevaluación, devaluación e inflación), aunado a un clima hostil para la empresa privada dentro de un marco de seguridad jurídica muy frágil y con altos riesgo de expropiación y confiscación, resultan en la combinación perfecta de elementos para reducir drásticamente la inversión y la producción nacional. Si a esto le añadimos una reducción del suministro de divisas, devaluación y un control de precios férreo, el resultado no puede ser otro que imposibilidad y desestímulo para producir, lo que ocasiona desabastecimiento y escasez de productos. En consecuencia, la tarea del Gobierno pasa por corregir los desequilibrios cambiario, monetario, fiscal para crear un ambiente adecuado, aunado al respeto a la propiedad y de reglas claras que se mantengan en el tiempo, a fin de que pueda generarse nuevamente en el país la inversión productiva. Debe establecerse un tipo de cambio competitivo y dinámico y la búsqueda de alternativas de generación de divisas: Exportaciones no-tradicionales compensadas por el valor agregado añadido por la empresa; turismo internacional; menores aportes al Fonden por parte de Pdvsa y BCV que aumenten las disponibilidades de reservas líquidas; posible financiamiento del FMI y permitir que los inversionistas tenedores de bonos en dólares de la República y Pdvsa y de dólares en efectivo puedan ofertar al nuevo único tipo de cambio en las bolsas de valores del país, estableciendo un mercado de valores donde se puedan transar tanto bonos como posiciones de dólares en efectivo por parte de las personas jurídicas y naturales.

Establecer el esquema de Conversión de Deuda en Capital (Debt Equity Swap) Mediante esta ley (ya promulgada), se aprovecha los niveles bajos de precios que registra la deuda de Venezuela y Pdvsa en los mercados internacionales, de esta manera los inversionistas pueden aplicar los títulos comprados a inversión directa en las 11 áreas productivas de la economía que el Gobierno ha señalado. El BCV sería el encargado de recibir y convertir a bolívares al valor nominal dichos títulos. Esto incentivaría la inversión en el país, al mismo tiempo que reduce el nivel de deuda externa en circulación.

Establecimiento de un programa de participación de empresas del Estado, incluyendo las empresas petroleras mixtas a través del Mercado de Valores, donde todos los venezolanos puedan participar, democratizando el capital a través de la venta o cesión de unidades de inversión o participaciones al público.

Estabilidad del bolívar, inflación y escasez. El objetivo de estabilidad del bolívar, reducir la inflación a un dígito y eliminar la escasez pasa por alcanzar un cambio en la estructura productiva del país. La moneda es fuerte y estable solamente si introducimos cambios reales en la producción, productividad y competitividad, y del control de la eficiencia en los sectores público y privado, con un gasto público orientado al mejoramiento de la infraestructura, el mejoramiento de la calidad de la educación, la salud y los servicios a los ciudadanos. Un sector privado fuerte y generador de empleos.

Presidente, un viraje de 180 sin duda.

Guillermo García N.

Asesor Financiero
Candidato AMDP Harvard University
finanzasaldia@gmail.com


@asesorfinaciero